Seis hipótesis sobre el accidente de Adamuz: del fallo técnico al posible sabotaje
El primer atestado elaborado por la Guardia Civil sobre el denominado caso Adamuz contempla hasta seis hipótesis distintas para esclarecer las causas del accidente ferroviario investigado en la provincia de Córdoba. El informe fue remitido el pasado 5 de febrero al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Montoro, que instruye las diligencias.
Según recoge el atestado, adelantado por eldiario.es y al que ha tenido acceso la Cadena SER, los investigadores no descartan por el momento ninguna línea de investigación, que van desde un fallo estructural en la infraestructura ferroviaria hasta la posibilidad de un sabotaje.
En primer lugar, el informe plantea que el accidente pudiera estar relacionado con un problema en las infraestructuras, como un carril o riel defectuoso o una soldadura en mal estado. Los agentes también analizan el estado general del conjunto ferroviario y posibles incidencias externas, como la caída de un objeto sobre la vía o el tren.
Otra de las hipótesis recogidas en el atestado es la de una posible negligencia del conductor, una opción que, según las primeras conclusiones, estaría perdiendo peso a medida que avanza la investigación. Asimismo, los investigadores incluyen la posibilidad de un fallo en la estructura del propio tren como una de las causas a estudiar.
El informe también recoge, aunque de forma preliminar, una posible actuación de sabotaje o de carácter terrorista, sin que por el momento existan elementos suficientes para confirmarla o descartarla. Por último, se contempla la hipótesis de una falta de prevención en las labores de mantenimiento y supervisión, incluyendo una posible mala ejecución de una soldadura que, según los agentes, debería haber sido detectada en las revisiones de seguridad.
La Guardia Civil señala en el atestado que “actualmente no se puede descartar ni corroborar ninguna de las líneas de investigación al completo”, ya que aún no se han analizado las cajas negras de los trenes implicados, un elemento clave para avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
Además, los investigadores han solicitado a la instructora la práctica de nuevas diligencias con el objetivo de recabar más información técnica y documental que permita confirmar o descartar las distintas hipótesis planteadas en esta fase inicial de la investigación.
La causa continúa así en fase de instrucción, a la espera de los resultados de las pruebas pendientes y de los informes técnicos que se incorporen a las actuaciones judiciales.