La Hermandad del Rocío de Trigueros ha vivido un intenso y emotivo fin de semana con motivo de su Peregrinación Anual Extraordinaria, celebrada en la aldea del Rocío. Unas jornadas marcadas por la fe, la convivencia y el reencuentro de los hermanos en torno a la devoción a la Virgen del Rocío, en un momento especialmente simbólico para la corporación, que ya avanza con la mirada puesta en la celebración de su centenario en el año 2028.
Trigueros volvió a demostrar que es un pueblo profundamente rociero. Su hermandad, una de las filiales más antiguas que peregrinan hasta las plantas de la Blanca Paloma, puso de manifiesto a lo largo de todo el fin de semana el fuerte arraigo y la devoción que mantiene hacia la Patrona de Almonte. Los rocieros triguereños acompañaron con fervor y emoción a su Simpecado en los distintos actos organizados con motivo de esta peregrinación, renovando así su compromiso de fe y su tradición.
La peregrinación dio comienzo el sábado con una jornada de convivencia y confraternización en distintos puntos emblemáticos del camino, con paradas en parajes como El Corchito y la Casa del Canelo. Ya al atardecer, el encuentro se trasladó hasta la Casa de Hermandad en la aldea almonteña, donde el Simpecado aguardaba para el inicio de los actos religiosos.
Uno de los momentos más destacados fue el rezo del Santo Rosario en torno al Santuario de Nuestra Señora del Rocío, compartido con otras hermandades que peregrinaban en esas mismas fechas. Las hermandades de Albacete, Navarra, Bollullos de la Mitación, Hinojos, Villamanrique de la Condesa y la propia Hermandad de Trigueros participaron en este acto de piedad popular, que sirvió para reforzar los lazos entre los rocieros y subrayar el carácter universal de la devoción a la Blanca Paloma.
El domingo tuvo lugar la celebración de la Santa Misa en el Santuario, vivida con gran recogimiento por los hermanos y devotos presentes. La Eucaristía fue oficiada por el párroco de Trigueros, Rafael Benítez, y estuvo acompañada por los sones del coro rociero triguereño, en un ambiente de profunda emoción.
Durante el traslado al Santuario, el Simpecado de la hermandad, una pieza de orfebrería realizada en 1965 por Seco Velasco, estuvo acompañado por los tamboriles de la Asociación Tamborileros de Trigueros. En el cortejo participaron representantes de hermandades locales y rocieras, la Junta de Gobierno, así como numerosos hermanos y devotos, reflejando la enorme devoción que el pueblo de Trigueros profesa a la Virgen del Rocío.
Tras la celebración religiosa, los participantes compartieron una jornada de convivencia en la Casa de Hermandad, en un ambiente fraterno y festivo. Unos días especialmente significativos para los Hermanos Mayores, los hermanos Pedraza-Ramírez, José María, Javier, Jesús y Paloma, rocieros de cuna que encarnan una tradición familiar marcada por el amor y la devoción a la Virgen del Rocío y que ejercerán este cargo de cara a la Romería de Pentecostés 2026.
El alcalde de Trigueros, Vidal Blanco, y el concejal de Cultura, Benito Conde, quisieron acompañar a los hermanos rocieros en estos momentos tan señalados para la hermandad. Con esta Peregrinación Anual Extraordinaria, la Hermandad del Rocío de Trigueros reafirma su compromiso con sus raíces, su historia y su devoción, avanzando con ilusión hacia una efeméride que promete ser histórica para todo el municipio.