Los hechos ocurrieron en una calle estrecha, cercana a una zona residencial, cuando el fuego comenzó a propagarse rápidamente debido al viento. El incendio alcanzó los setos de dos viviendas colindantes, lo que obligó a los agentes a intervenir de inmediato para evitar que las llamas accedieran a las viviendas.
El aviso surgió cuando varios agentes que se encontraban en el cuartel de la Guardia Civil detectaron un fuerte olor a plástico quemado y divisaron una columna de humo negro procedente de una urbanización cercana. Al llegar al lugar, se encontraron con el vehículo ardiendo y, pese a los intentos iniciales de sofocar las llamas con extintores de mano, el fuego seguía avanzando con intensidad.
En coordinación con la Policía Local, se procedió a acordonar la zona y a desalojar las viviendas más cercanas, evitando así riesgos por inhalación de humo entre los vecinos y los transeúntes. La situación se complicó cuando el viento avivó las llamas, que comenzaron a escalar por los setos de una de las viviendas.
Ante la urgencia, varios agentes treparon los muros de los jardines afectados y utilizaron mangueras domésticas para contener el fuego y humedecer la vegetación, evitando así que surgieran nuevos focos.
Pocos minutos después, los Bomberos del Consorcio Provincial lograron controlar el fuego y extinguirlo completamente. La rápida y eficaz actuación de los agentes, así como la colaboración del propio conductor del camión, evitó daños mayores y posibles consecuencias personales.
Algunos efectivos resultaron con heridas leves y daños en sus uniformes debido a las chispas y restos incandescentes. Por el momento, las causas que originaron el incendio están siendo investigadas.