Se cumple un mes y medio desde que se produjera la destitución de Abel Gómez como entrenador del Recreativo de Huelva en detrimento de Íñigo Vélez.
El preparador sevillano abandonó la nave recreativista después de dos temporadas y media en las que consiguió un ascenso a Primera Federación y rozó un playoff a Segunda División siendo un rookie de la categoría.
Un técnico que le devolvió una identidad al Decano, pero condenado por los malos resultados de este curso dejando al equipo antepenúltimo con 19 puntos en 19 jornadas con 4 victorias, 7 empates y 7 derrotas.
Ahora, ha hecho una entrevista con Relevo Deportes en la que el compañero Manolo Nieto le pregunta sobre su salida de Recre y sobre su trayectoria deportiva haciendo hincapié a su etapa en Rumanía, concretamente en el Steaua de Bucarest.
En primer lugar fue cuestionado sobre su salida a lo que Abel explicó que, "estamos expuestos a que una mala racha o un momento complicado pues acabé terminando con un cese. Este año fue un verano difícil con la llegada de jugadores al final y con lesiones. Con 3 o 4 más puntos nos hubieran dado un poco más de estabilidad".
Por otro lado, mencionaba que "ya se sabía que era un proyecto que iba a finalizar más pronto que tarde con limitaciones económicas y de otro tipo. Según he podido saber luego, aunque hubiéramos ganado y salido del descenso, ellos tienen la idea de cambiar de entrenador", sobre la llegada del nuevo grupo inversor y la cuestión sobre si había tenido poca paciencia con el proyecto.
Además, fue cuestionado sobre que es lo que necesita un club histórico como el Recre ahora mismo a lo que contestó que "estabilidad".
"Es un club muy particular en el que al final el Ayuntamiento es el dueño, con muchísimos problemas en el día a día. Tiene la masa social, tiene el apoyo de la afición, pero es verdad que es un club muy complicado, muy complicado a otros niveles".


