El Recreativo de Huelva ha consumado su descenso a Segunda RFEF, tan solo dos años después de lograr el ascenso ante el Cacereño, en una final que hizo brillar al Nuevo Colombino como en sus mejores días.
Una temporada marcada tanto en lo deportivo como en lo institucional ha devuelto al Decano al pozo. El proyecto, liderado por Óscar Arias en la dirección deportiva, aspiraba a construir una plantilla competitiva tras una campaña anterior ilusionante, donde el equipo se quedó a las puertas del play offs de ascenso. Pero la realidad fue muy distinta.
Los fichajes no generaron expectativas y muchos de ellos, procedían de equipos descendidos o de categorías inferiores a la Primera RFEF. La falta de calidad y experiencia se tradujo en una pésima campaña, solo seis victorias en 19 partidos como local y una única victoria fuera de casa en 18 desplazamientos. A falta de un encuentro por disputar frente al Fuenlabrada.
De cara a la próxima temporada, se prevé una profunda renovación de la plantilla. La afición solo coincide en salvar a un nombre, Paolo Romero, que ha sido el más destacado del equipo durante toda la temporada. No obstante, varios jugadores cuentan con contrato en vigor.
El camino de regreso a Primera RFEF no será fácil. El grupo IV de la Segunda RFEF, donde jugará el Decano, es uno de los más exigentes de la categoría. Prueba de ello son los descensos recientes de clubes que vienen de Primera RFEF, como San Fernando CD o Recreativo Granada.
A nivel institucional, el club ha vivido un año marcado por la venta de la entidad. Aunque la operación se cerró hace solo unos meses, los primeros pasos de la nueva propiedad no han convencido a la afición recreativista.
Los fichajes de invierno, como Abraham Bahachille, Rafa Gálvez o Pineau, no han tenido impacto en el equipo. En el caso de Pineau, su presencia ha sido interpretada como "un negocio" más que deportivo, desplazando a jugadores como el canterano Juan Almeida, que sí podrían haber aportado en la lucha por la permanencia.
La polémica se alcanzó en la jornada clave contra el Marbella. Mientras el equipo se jugaba una final por la salvación, el nuevo presidente, Adrián Fernández, fue visto en la Maestranza, presenciando una corrida de toros en lugar de estar junto a su equipo.
Este gesto generó un enfado tremendo entre los aficionados recreativistas. En el último partido de la temporada en el Nuevo Colombino, Adrián tuvo que pedir perdón públicamente a la afición.
Con todo ello, el Recreativo de Huelva cierra una temporada que quedará grabada como una de las más amargas de su historia reciente.