Alerta en Huelva por el aumento del vapeo entre menores
Cada vez es más habitual ver en Huelva una escena que se repite en patios de instituto, plazas y calles: grupos de adolescentes envueltos en una nube de vapor dulce, con olor a mango, sandía o chicle. No parecen estar fumando, pero sí lo están haciendo. Además, lo preocupante es que, aunque no llevan cigarrillos tradicionales, sí consumen nicotina. El culpable: el vaper, el cigarrillo electrónico que se ha convertido en la puerta de entrada al tabaquismo entre los más jóvenes.
Lejos de ser una moda pasajera, el vapeo se ha asentado como un hábito preocupante. Así lo confirma el último informe del Grupo de Abordaje al Tabaquismo (GAT-semFYC), publicado el pasado 26 de mayo. Este estudio señala que el vaper ya es la principal vía de inicio en el consumo de nicotina entre menores de entre 14 y 18 años, a pesar de que la ley prohíbe su venta a menores.
Los datos hablan por sí solos. El 19,3% de los jóvenes entre 14 y 18 años afirma fumar, y de ellos, un 11,1% lo hace con vapers. Lo más llamativo es que el 77,8% de estos menores sabe que el cigarrillo electrónico es perjudicial para la salud, pero aun así lo consume. A este situación contribuye el marketing colorido, los sabores agradables y la falsa sensación de que “no hace daño”. Así que el vaper se ha normalizado entre adolescentes que, hace años, habrían rechazado el tabaco convencional.
Aunque no hay estadísticas exactas sobre esta problemática en Huelva, la situación se percibe tanto los centros educativos como en las zonas de ocio juvenil de Huelva, donde el vapeo se ha instalado con total naturalidad. Ante esta realidad, el Ayuntamiento de Huelva ha comenzado a actuar, desplegando campañas de concienciación y talleres dirigidos tanto a jóvenes como a familias.
Desde el Plan Municipal de Drogodependencias se han llevado a cabo talleres de parentalidad positiva en centros sociales, como Gota de Leche, Marismas del Odiel y La Orden, enfocados a orientar a padres y madres sobre cómo detectar y abordar el consumo de vapers en casa. Además, tras las vacaciones de verano, los talleres llegarán a Lazareto, Cristina Pinedo y Torrejón.
Junto a la prevención familiar, el Ayuntamiento ha puesto en marcha otras iniciativas. Una de ellas es la Ruta Inclusiva Joven, donde se trabaja con menores para detectar conductas de riesgo y se aborda el consumo de vapeadores de forma directa. Asimismo, ha llevado a cabo la campaña “Menores 0,0”, promovida desde las Concejalías de Servicios Sociales y Seguridad Ciudadana. Su objetivo: concienciar a pequeños comercios, estancos, bazares y tiendas de barrio sobre la ilegalidad de vender vapers, con o sin nicotina, a menores de edad.
El reto no es pequeño, ya que el vapeo ha calado en una generación que lo asocia más a una tendencia estética o un accesorio que a un producto adictivo. Pero la evidencia médica y los datos lo confirman: es el primer paso hacia el tabaquismo tradicional y cada vez a edades más tempranas.