El Hospital Juan Ramón Jiménez pone en marcha una escuela para familias y pacientes de ictus
El servicio de Neurología del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez ha puesto en marcha una novedosa escuela dirigida a personas que han sufrido un ictus, así como a sus familias y cuidadores, con el objetivo de mejorar su atención integral mediante la educación sanitaria, la prevención y el acompañamiento tras la enfermedad.
La iniciativa, desarrollada desde la Unidad de Ictus del centro y dependiente del Servicio Andaluz de Salud, persigue ayudar a los pacientes a comprender mejor la enfermedad, ganar autonomía y seguridad en su vida diaria y reducir el riesgo de nuevos episodios. El programa está dirigido tanto a pacientes como a su entorno más cercano, consciente del impacto físico, emocional y social que conlleva esta patología.
La escuela cuenta con un equipo multidisciplinar de profesionales implicados en la atención al ictus, liderado por el neurólogo José Antonio Fermín. En el programa participan neurólogos vasculares y rehabilitadores, personal de enfermería, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, trabajo social hospitalario y de atención primaria, enfermeras gestoras de casos y un neuropsicólogo de la fundación onubense de investigación sanitaria FABIS.
El programa ha sido presentado por la delegada territorial de Sanidad, Manuela Caro, el director gerente del hospital, Manuel García de la Vega, y la jefa del servicio de Neurología, Raisa Pérez, junto a varios especialistas del área. La iniciativa se desarrolla desde hoy con el doble objetivo de facilitar la recuperación tras un ictus y enseñar a reducir factores de riesgo a largo plazo.
La escuela se estructura en nueve módulos independientes que se celebrarán una vez al mes en el salón de actos del hospital, en grupos reducidos para favorecer la participación y el diálogo con los profesionales. La asistencia requiere inscripción previa en la secretaría del servicio de Neurología.
El primer módulo se centra en comprender qué es un ictus y en identificar los signos de alerta que requieren actuación inmediata, ya que el tratamiento en las primeras horas es clave para evitar o reducir secuelas. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la aparición repentina de debilidad o entumecimiento en una parte del cuerpo, dolor de cabeza persistente, dificultades para hablar o entender y problemas de visión. Ante cualquiera de estos signos, es fundamental llamar al 061 o acudir de inmediato a un servicio de urgencias.
A este primer taller le seguirán otros ocho dedicados a la prevención de nuevos episodios, el tratamiento farmacológico y la nutrición, la rehabilitación motora y la neuroplasticidad, la logopedia en casos de afasia y disfagia, la autonomía en la vida cotidiana y la adaptación del hogar, el apoyo psicosocial y el cuidado del cuidador, las herramientas para una vida plena y la coordinación multidisciplinar y la prevención a largo plazo.
La Unidad de Ictus del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez ofrece atención especializada las 24 horas del día, los siete días de la semana, con un equipo formado específicamente para el tratamiento de esta patología. En el último año, la unidad ha atendido a 760 pacientes, de los que 78 recibieron tratamiento de fibrinólisis y 80 fueron derivados para trombectomía mecánica al hospital Virgen del Rocío, centro de referencia para estos casos.
El ictus es una enfermedad cerebrovascular con un elevado impacto sanitario y social y constituye la principal causa de discapacidad en el adulto. Por ello, desde el hospital se insiste en la importancia de la prevención, la detección precoz y la activación inmediata del Código Ictus ante cualquier sospecha, como claves para reducir las secuelas y mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.