Lo que no deberías hacer nunca ante la picadura de una medusa
Lo más importante es limpiar la picadura con agua salada, secarla y no mantenerte al sol
Las habrás visto más de una vez estacionadas en la orilla, o bien pululando grácilmente por las aguas de nuestra costa. Se trata de la medusa común Rizostoma Pulmo, conocida vulgarmente como “agua mala”, que este verano está proliferando el litoral debido a la alta salinidad y calidez del agua.
Y es que, como nos traslada Maribel Gómez Fernández, Técnica de Protección Civil y Coordinadora de la Playa de Punta Umbría, “ha habido un aumento considerable de las picaduras de medusa con respecto al año pasado”. Aunque aclara: “no es nada alarmante, ellas están en su hábitat natural”.
La picadura de la medusa es fácil de identificar: es una ráfaga o suerte de “latigazo” que deja la piel enrojecida y un acuciante picor. Suelen picar sobre todo en la espalda y las piernas. No obstante, también se están viendo reacciones alérgicas en los genitales “por la alta salinidad”, nos cuenta Maribel.
Ante la duda de si son solo los tentáculos los que producen picadura, la técnico especifica que el veneno de la medusas es un mecanismo de defensa que está distribuido por todo el organismo del animal, no solo por los tentáculos. Por ello, no debemos tocarlas ni retirarlas de la orilla ya que “no sabemos si están muertas o no”.
Falsos mitos para curar picaduras de medusas
En cuanto a cómo tratar una picadura de medusa, hay muchos mitos alrededor. Uno de los más comunes es tratar la zona con agua dulce, algo que nunca se debería hacer “porque provoca más reacción alérgica” alargando el proceso de cura.
Otro remedio casero para tratar la picadura de medusa es utilizar agua caliente en la zona, otro falso mito que no ayuda y, de hecho, empeora la reacción en la piel.
La forma más eficaz de tratar una picadura de medusa
Según Protección Civil, lo más infalible en el caso de picaduras de medusa es limpiarse la zona con agua salada.
Sus técnicos suelen seguir el siguiente tratamiento: lo primero es limpiar la zona con salina fisiológica, arrastrándola fuerte por la zona. Después, se aplica sobre la picadura una solución de alcohol de 70 grados y alcohol yodado para inhibir el veneno y desinfectar, respectivamente.
Finalmente, se aplica una pomada antihistamínica para aliviar y refrescar la zona de la picadura. En el momento en que se pone la crema, el picor va desapareciendo en cuestión de minutos, sobre todo en sitios localizados. Cuando hay más picaduras por el resto del cuerpo (más del 20%), Protección Civil recomienda acudir al centro de salud para aplicar un inyectable, como el urbason, que será una solución más eficaz y rápida.
Finalmente, si no tenemos un punto de Protección Civil cercano, la técnica explica que “lo más importante es limpiar bien la zona con agua salada, secarla y no mantenernos al sol, porque la piel se va a resentir”.