La lluvia dio un respiro a la Huelva cofrade, que ha sido protagonista indiscutible en lo que llevamos de Cuaresma. El Vía Crucis oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva tuvo que ser aplazado por las previsiones de lluvia para el día primitivo, el lunes 17 de marzo.
El Consejo de Hermandades decidió aplazar el acto piadoso una semana, para acabar celebrándose en la jornada de ayer, 24 de marzo. Un acto que, poco a poco, va cobrando la relevancia que tiene en el calendario cuaresmal.
El Santísimo Cristo del Amor, que presidió el rezo por primera vez en su historia, salió de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en torno a las 19:30 horas, precedido de un cortejo en el que figuraban autoridades civiles y eclesiásticas, al que acompañaba un sexteto de metales de la Agrupación Musical de La Cena.
Estrictamente puntuales, las andas del titular de la Hermandad de la Cena subían la rampa de acceso a la Plaza Virgen del Rosario a las 20:00 horas, momento en el que daba comienzo el rezo piadoso. Un total de 15 cruces marcaban un recorrido rectangular que rodeaba al monumento a la Virgen del Rosario.
Los hombres comandados por Juan Vicente Rivas pisaban una engalanada plaza que alumbraba el camino del Señor hacia las estaciones a través de un tapiz rojo. Numerosos hermanos acompañaron el rezo portando un cirio, además de representación de todas las hermandades de penitencia de la capital. Al finalizar el rezo, los hermanos mayores de las diversas hermandades presentes pudieron portar las andas del Santísimo Cristo del Amor.
Para la ocasión, el Señor vestía nueva túnica de terciopelo morado donada por el grupo de la Comisión de Orden y realizada por Loli Morano. Además, lucía el mantolín burdeos de la imagen de María Magdalena de la Hermandad de la Esperanza y potencias de plata doradas. Estrenaba juego de gemelos y broche realizado por Juan Robles en plata de ley y donados por el grupo de mayordomía. Por otro lado, el exorno floral fue realizado por Antonio Rivera.
De esta manera, la Huelva cofrade tacha uno de los actos cuaresmales marcados en rojo en el calendario, esperando la última de las antesalas previas a la Semana Santa; el pregón de Fernando Romero Vallín.