Campanilleras de San Juan del Puerto: el alma de la Navidad de Huelva
El pasado viernes, el corazón de San Juan del Puerto latió al ritmo de los villancicos que un grupo de mujeres campanilleras interpretó durante horas, llenando las calles de música, tradición y buen humor. Desde las dos de la tarde hasta las ocho de la noche, estas voces locales regalaron al pueblo un auténtico festival navideño que ya se ha convertido en una de las señas de identidad del municipio.
El coro, formado hace apenas tres años, ha sabido conquistar no solo a los vecinos, sino también a quienes se han acercado a disfrutar de esta muestra de cultura popular. ¿El secreto? Una mezcla de pasión, autenticidad y una buena dosis de sentido del humor. La idea surgió de Conchi, una de las fundadoras del grupo, en un momento espontáneo que acabó marcando un antes y un después para el pueblo.
“Estábamos en una reunión navideña, cantando villancicos, y dije: ‘¿por qué no hacemos un coro de campanilleros aquí en San Juan del Puerto?’ Parecía que todas lo estaban esperando porque enseguida dijeron: ‘¡Sí, sí, sí!’”, cuenta emocionada esta señora mientras hace sonar sus castañuelas.
En menos de una semana, todo estaba listo: ensayos, repertorio y Paqui como directora y guitarrista. “Es algo que a todas nos hace felices. Nos lo pasamos muy bien, porque cantar nos gusta y, si además podemos alegrar a la gente, pues mejor todavía”, explica Paqui, quien destaca que el grupo nació de una unión generacional: las más jóvenes se sumaron a aquellas que ya cantaban en coros de campanilleros en su juventud.
Una terapia en clave de villancico
Para las campanilleras, cantar no es solo una actividad navideña, sino una oportunidad para compartir momentos de complicidad. “Es un momento para reunirnos, para hablar de lo que nos ha pasado, para apoyarnos. Es como una terapia”, comenta una de ellas. Además, no faltan los trucos para mantener las voces a punto durante largas horas de actuación.
Entre risas, revelan su secreto: “Un vinito dulce o una copita de Pedro Ximénez endulza la garganta y la afina”, dice una de las que forman el coro, mientras otra asiente con un gesto cómplice. El repertorio tampoco tiene límites. Aunque los villancicos son los protagonistas en esta época, las campanilleras son capaces de interpretar sevillanas o cualquier otro género que anime el momento. “Lo importante es disfrutar y hacer disfrutar a los demás”, afirman.
La plaza de San Juan del Puerto se convirtió en un escenario improvisado donde la música fluyó como un torrente de alegría. “Es muy entrañable. Estas canciones nos hacen conectar con nuestras raíces y volver a la niñez”, comenta una vecina que escucha atentamente las melodías. Para los más pequeños, como José Antonio, la experiencia también fue mágica: “Me gusta mucho”, asegura mientras su tía añade: “Es una actividad que le da vida al pueblo. Ellas están ahí y, gracias a eso, nosotros también estamos aquí”.
El concejal de Cultura, Juan Martínez, resalta la importancia de este tipo de actividades: “Es una tradición muy nuestra que disfrutamos todos. La actuación del grupo es fantástica y llena de espíritu navideño cada rincón del pueblo”.
Una tradición con futuro
A pesar del éxito de esta edición, las campanilleras ya piensan en cómo mejorar de cara al próximo año. “Queremos que las voces estén más perfectas, que todo salga mejor. Esto es solo el principio”, asegura una de las integrantes, reflejando el compromiso del grupo con su música y su pueblo. Aunque han recibido invitaciones para actuar en otros lugares, su decisión es firme: su música pertenece a San Juan del Puerto. Y es que para estas mujeres, su arte no solo es una expresión cultural, sino una declaración de amor hacia su tierra y su gente.
En un mundo donde las tradiciones locales a menudo se diluyen, las campanilleras de San Juan del Puerto demuestran que el espíritu y la alegría de compartir pueden seguir siendo el motor que les une.