Mientras los bañistas —turistas y foráneos— disfrutaban de una tarde de playa en una de las más cotizadas de Huelva, la playa de Rompeculos, ubicada entre Mazagón y Matalascañas, observaron tallado en los acantilados del Arenosillo algo inimaginable: un enorme rostro que miraba acechante sobre la superficie del mismo. La cara, que es de grandes dimensiones, tiene barba, arrugas en la frente y un aspecto sobrio, simulando la apariencia de un hombre de avanzada edad.
El rostro parece homenajear al Monte Rushmore, donde se encuentran las caras de cuatro presidentes de EEUU. Curiosamente, había pasado desapercibido para muchos de los bañistas y, quizás, lo lleva haciendo más del tiempo que creemos: se ha barajado la posibilidad de que este vigilante hombre de rostro serio lleve ahí unos meses.
De momento, se desconoce su autor, aunque ya atrae a numerosos turistas que se acercan a visitar el curioso hecho.
Eso sí, la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta ha abierto una investigación para determinar la autoría de la citada escultura.
Al autor o autora podría caerle una sanción de más de 50.000 euros, ya que la escultura se halla en una zona protegida por su alto valor ecológico.