Un autónomo de Huelva elimina 32.000 euros de deuda gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad

El Juzgado de lo Mercantil N.º1 de Huelva exoneró al afectado de sus deudas, incluyendo una hipoteca que no estaba a su nombre, demostrando el alcance de la normativa para quienes atraviesan una situación de insolvencia
photo_camera Imagen de archivo

Entre las deudas canceladas se encuentra una hipoteca sobre una propiedad que no estaba a su nombre, lo que subraya la efectividad de esta legislación en la exoneración de deudas para personas en crisis financiera.

El fallo judicial y cómo se logró el perdón de la deuda

El solicitante, afectado por la crisis económica de 2008, vio cómo sus negocios colapsaban y sus deudas aumentaban rápidamente. En su intento por mantenerse a flote, se vio obligado a hipotecar una propiedad familiar, respaldada por un aval bancario. Sin embargo, en el peor momento, la entidad Mahou retiró dicho aval, lo que agravó aún más su situación.

La falta de ingresos estables y el desempleo hicieron que la carga financiera fuera insostenible. Los primeros impagos dieron paso a demandas y amenazas por parte de los acreedores, afectando gravemente no solo su economía, sino también su salud. Ante esta situación desesperada, el afectado decidió buscar ayuda profesional y se puso en contacto con la Asociación de Ayuda al Endeudamiento. Tras un análisis exhaustivo de su caso, los abogados de la asociación le recomendaron acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, un proceso legal que permite la exoneración de deudas de manera definitiva.

Según la letrada José Domínguez, "Con el inicio del proceso, el cliente obtuvo un beneficio inmediato: un respiro económico, ya que cualquier pago o proceso de embargo quedaba suspendido hasta la resolución del juez."

Los pasos para conseguir la exoneración total

El procedimiento se desarrolló en dos fases:

  1. Revisión patrimonial: El juzgado analizó si existían bienes que pudieran ser liquidados para compensar las deudas.

  2. Solicitud de exoneración: Se acreditó que el deudor cumplía con los requisitos legales, demostrando su imposibilidad de pago, su buena fe, y que no tenía antecedentes penales.

Después de evaluar el caso, los abogados solicitaron la apertura del concurso de acreedores. En este proceso, el juzgado revisó minuciosamente el cumplimiento de los requisitos legales y, finalmente, resolvió conceder la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI).

El 3 de marzo de 2025, el juzgado dictó sentencia, cancelando 32.282,55 euros en deudas, que incluían préstamos personales, créditos bancarios y la mencionada hipoteca sobre una propiedad que no estaba a su nombre.

Como resultado, los acreedores entre ellos Caixabank han visto anulados sus créditos y ya no podrán reclamar ningún pago adicional ni incluir al deudor en ficheros de morosos.