Condenado a un año y nueve meses de prisión por agredir a un guardia civil de Bollullos

Un hombre de Bollullos Par del Condado ha sido condenado por el Juzgado de lo Penal número 2 de Huelva como autor de los delitos de atentado y lesiones contra un guardia civil, a la pena de 1 año y 9 meses de prisión, así como a indemnizar al agente agredido por las lesiones sufridas con 2100 euros, según ha informado la Asociación Unificada de Guardias Civiles.

La sentencia recoge como hechos probados, que el condenado, con animo de atentar contra la integridad corporal ajena, así como menoscabar la autoridad que los agentes, dijo por el telefonillo del Cuartel, que acaba de matar a su mujer, siendo una treta para que le abrieran. Una vez dentro atacó de manera sorpresiva al único agente que se encontraba en el cuartel, agarrándole del cuello y diciendo “quiero ir a la cárcel y voy a matar a mi mujer. El acusado se encontraba en un estado de agresividad extremo, y temiendo el agente por su vida, intentó protegerse en el el cuarto de puertas al mismo tiempo que requería al agresor para que se tranquilizará. Sin embargo, el acusado, haciendo caso omiso a los requerimientos del agente, se dirigió hacia él y le volvió a dar nuevos golpes, rompiéndose durante la agresión mobiliario del cuartel e intentado, simultáneamente, arrebatarle la pistola.

Finalmente, el agente logró reducirlo y avisar a los compañeros para que acudieran en su auxilio. Consecuencia, de los hechos el guardia civil sufrió lesiones consistentes en contusión en hombro derecho, con contractura de trapecio derecho así como erosiones múltiples, que tardaron en curar más de 30 días.

La única patrulla que pudo prestarle protección a este compañero en un principio fue la de Policía Local, ya que la Guardia Civil no tenía ninguna en las proximidades. Se trata, según la AUGC, de “otra prueba más de la evidente falta de personal y de la mala organización y despliegue en el Cuerpo”.

Según esta asociación, “la soledad del guardia de puertas y su falta de protección, es un hecho que, ya se ha denunciado en multitud de ocasiones, ante las distintas autoridades, incluso a la Dirección General, Inspección de Trabajo, y a las distintas oficinas de Prevención de Riesgos Laborales, sin embargo, no se dan instrucciones para evitar estos hechos, ni se dota de protección a estos guardias civiles”.

AUGC Huelva viene denunciando desde hace tiempo “la falta de personal existente” en las unidades de la Comandancia, “no solo por los mínimos anuncios de plazas a cubrir en los puestos, sino por la descoordinación, el mal despliegue de los puestos, y el cada vez mayor número de agentes dedicados a otro tipo trabajos, que no son los de prevención de la delincuencia, sino destinados a tareas burocráticas, comisionados, agregados y otros asuntos que merman la cantidad de agentes destinados a estas labores”.

En este caso en concreto y “como en otros muchos cuarteles de la provincia”, el guardia de puertas se encontraba solo, como dicta la sentencia, teniendo que atender a los ciudadanos que se personen en el cuartel, recoger denuncia, proteger el cuartel, vigilar a posibles detenidos, atender el teléfono, las emisoras, y un sinfín de misiones “sin que se le de protección por parte de nadie”.

Así, la AUGC apunta que algunos guardias civiles, “están procediendo a requerir la presencia de alguna patrulla de servicio, para poder atender a los ciudadanos con seguridad, pero esto no siempre puede hacerse, porque debido a la carencia de guardias civiles, una patrulla a veces tiene que vigilar tres o cuatro pueblos e incluso instruir diligencias de violencia de género, por lo que no pueden dar protección al guardia de puertas”.

En la actualidad, señalan, “se está poniendo en peligro la integridad de los guardias civiles, ya que para evitar la falta acuciante de personal en las unidades se están formando patrullas por un componente de un puesto y de otro puesto distinto, teniéndose que trasladar los guardias en solitario y sin protección de una localidad a otra. A esto hay que añadir que si para formar una patrulla hay que unir dos guardias de puestos distintos es porque no existe otra en ninguna de las localidades próximas”.

“Los servicios en solitario no deberían realizarse sin la adecuada protección”. En este caso se pudo reducir al agresor, “pero en la situación de alerta 4 en la que nos encontramos las autoridades políticas y mandos de la Guardia Civil deberían velar más por la seguridad y la integridad de los guardias civiles y no efectuar este tipo de servicios solo para guardar las apariencias de que existen patrullas de servicios, cuando en realidad se han reducido bastantes debido a la mala distribución de las Unidades y a la mala utilización y organización de la propia Guardia Civil. No es posible que en el siglo XXI la Guardia Civil este estructurada territorialmente como en el siglo XIX”.

A pesar de esta agresión, apuntan desde la AUGC, “no se han dado ningún tipo de instrucciones a los guardias de puertas de cómo poder actuar en caso de que un ciudadanos o varios quieran presentar denuncia y se encuentre solo y con detenidos dentro del cuartel y no se dan porque asÍ no se asumen las responsabilidades, se deja todo al criterio del Guardia Civil y no se asumen las que deben asumir los propios mandos que son lo que deben impartir las instrucciones de cómo actuar en estos casos”.

AUGC, aconseja a todos los guardia civiles que se encuentren solos durante el servicio de puertas, que no atiendan a los ciudadanos, sin ante reclamar la presencia de una patrulla que le de protección mientras recoge denuncias o atiende a los detenidos.

A pesar de que en su tiempo se pidió públicamente que se evaluaran los riesgos laborales en este tipo de servicios, “nada se ha hecho al respecto, por parte de los mandos responsables, esperando quizás algún hecho lamentable, para tomar las medidas oportunas”.