Dos empresarios han sido detenidos por la Guardia Civil como presuntos autores de un delito "contra los derechos de los trabajadores y extorsión", según han informado.
La denominada Operación Limusina comenzó a raíz de la denuncia de un ex trabajador de una empresa, dedicada a la construcción de estructuras metálicas en Valverde del Camino, donde "nos comunicaba que, en su antigua empresa, les obligaban a devolver parte del salario recibido, para poder seguir trabajando y cobrar al siguiente mes", explican desde la Benemérita.
Para esclarecer los hechos se solicitó documentación "con permiso de su Señoría a la Administración de Hacienda y la Seguridad social", a la vez que se tomaron declaraciones de cuatro ex trabajadores que coincidían en los mismos hechos denunciados.
En el registro efectuado por los agentes, junto con inspectores de Hacienda y de la Seguridad social (Inspección de trabajo), fueron auditados los ordenadores, aprehendida diferente documentación, siendo hallados los pequeños papeles donde se reclamaba la devolución de parte de la nómina en una papelera y una trituradora, situadas en la oficina donde las dos Secretarias desarrollan su actividad laboral.
De esta forma, la Guardia Civil asegura que queda "probada la extorsión a los trabajadores, procediéndose a la detención de los dos propietarios de la empresa, y a la investigación como cooperadoras necesarias de las dos Secretarias.
Los detenidos, la investigación a otras dos personas así como las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de la Autoridad Judicial competente.
Modus operandi
Al mismo tiempo, informan que se ha podido averiguar que el modus operandi utilizado por los empresarios, era "transferir a sus empleados a sus cuentas bancarias el importe de sus nóminas, que se las entregaban impresas, con un pequeño papel en el que constaba que debían devolver en efectivo un porcentaje de lo cobrado" a las Secretarias. Si la devolución se demoraba a modo de extorsión les amenazaban con no cobrar la nómina siguiente e incluso que serían despedidos.
Cabe destacar que los dos empresarios detenidos, no solo se apropiaban del dinero de los trabajadores, sino que declaraban como costes fijos de su empresa la totalidad de las nóminas, desgravando en este concepto ante la Hacienda Pública, aquello que realmente no pagaban. Por su parte, los trabajadores declaraban anualmente unos ingresos inciertos, con el perjuicio correspondiente para sus economías pues debieron contribuir respecto a ingresos no percibidos, aseguran.