Una red de narcotráfico fue desarticulada en Portimão, Portugal, tras descubrirse que utilizaban un coche fúnebre para transportar cocaína sin levantar sospechas. La operación, denominada "Valhalla", fue llevada a cabo por la Policía Judicial lusa y permitió detener a 10 personas, nueve de ellas de nacionalidad danesa.
Según explicó el coordinador de investigación criminal, Vítor Ananias, la organización trasladaba la droga desde embarcaciones hasta una residencia cercana, utilizando el coche fúnebre como transporte discreto. El destino final de la cocaína, presuntamente, era Dinamarca.
Durante la operación, las autoridades incautaron 1.384 kilogramos de cocaína, dos embarcaciones y tres vehículos, además de desmantelar la logística que la red empleaba para mover la droga entre el puerto y la residencia.