La defensa del acusado del doble crimen de Almonte ha anunciado durante el juicio que pedirá la nulidad de la prueba de ADN hallado en tres toallas de la vivienda al considerar que pudo romperse la cadena de custodia y que constituye la principal prueba en contra de su cliente, al situarlo en la escena del crimen.
El ADN de este hombre fue hallado en tres toallas que había en la vivienda en la que ocurrieron los hechos después de ser analizadas en el Instituto Nacional de Toxicología.
Respecto a esto, Gustavo Arduán, abogado que ejerce la acusación particular de la familia de los fallecidos, ha calificado este anuncio de "buena noticia", ya que, considera que "puede que haya visto disminuidas las posibilidades de defensa de su representación ante la contudencia de las pruebas que hay".
Arduán apunta que, "esto es un mecanismo de tener que anular la prueba de ADN como consecuencia de un paso adelante, aún en contra de los informes de sus propios peritos". Por tanto, lo considera "una buena noticia y pone de manifiesto la desesperación de la defensa".
El abogado de la acusación particular considera que esta petición obedece a una estrategia porque la defensa, ejercida por Francisco Baena Bocanegra, partía de la base de la transferencia para justificar la llegada del ADN a las toallas que estaban en la vivienda de los fallecidos, de manera que "daban por bueno ese ADN" y "ahora no le cuadran las cosas tras la declaración de los agentes de la UCO y dan marcha atrás".
Arduán ha señalado que, en todo caso, esta petición la deberían de haber planteado antes y ha remarcado que "por el momento, según dice su propio perito la obtención del ADN fue impoluta y perfecto, tanto del comportamiento de la Guardia Civil como del Instituto de Toxicología"