Muere Mario Gómez, uno de los fundadores del Don Cammillo e Peppone de La Merced

Creativo y emprendedor, su nombre queda ligado para siempre a la hostelería de Huelva
Fuente: Miguel Barroso
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Huelva llora la muerte de Mario Gómez Lorenzo, el alma que estuvo detrás de Don Cammillo e Peppone de la Merced, un restaurante que ha quedado grabado en el corazón de generaciones de onubenses.

Junto a su hermano Clemente levantó un proyecto que fue un auténtico boom y marcó una época. Allí iban las familias, los niños que hoy ya son adultos; era el lugar perfecto para cumpleaños, celebraciones y domingos sin prisa. Sus pizzas y su pasta tenían algo distinto, algo auténtico, y por eso tanta gente las recuerda todavía como parte de su vida.

Detrás de cada plato estaba su forma de ser. Creativo, inquieto, exigente consigo mismo, enamorado del producto y la elaboración. La pasta fresca era su pasión: la hacía, la cuidaba y la repartía desde San Juan del Puerto a otros restaurantes, llevando su sello mucho más allá de una sola mesa.

Quienes lo conocieron hablan de alguien cercano, lleno de energía y siempre con ideas nuevas. Amaba las motos y el Rally Dakar, y vivía con la misma intensidad con la que trabajaba. Mario Gómez Lorenzo se va, pero deja en Huelva un legado ligado a la hostelería y algo que no se pierde con el tiempo: recuerdos compartidos y sabores que permanecen.