Un hombre se sentará en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Huelva, en concreto en la Sección Primera, a partir del próximo lunes tras ser acusado de un delito continuado de estafa -por el que piden cinco años- y de otro contra la integridad moral -por la que se pide la pena de un año de prisión- contra su padrino, una persona de avanzada edad.
Con este anciano convivió entre abril y julio de 2019 con, presuntamente, la finalidad de prestar cuidado a esta persona que estaba enferma de diversas patologías y presentaba deterioro cognitivo.
Según se recoge en el escrito de acusación de la Fiscalía, el acusado "consciente y voluntariamente ni prestaba al citado los cuidados necesarios ni una alimentación adecuada ni le suministraba la medicación que tenía pautada, llegando a desatenderlo en sus necesidades más básicas e incluso a atarlo a la cama provocando que el mismo se hiciera encima sus necesidades".

Pero, además, siempre según dicho escrito, en julio de 2019 el acusado "golpeó al perjudicado, causándole lesiones consistentes en erosiones-excoriativas en dorso de la mano izquierda, región metacarpiana del segundo y tercer dedo en región dorsal de la mano derecha a raíz del cuarto dedo", así como que "a fin de perpetuar la situación impidió que los familiares tuvieran contacto" con el agredido, "impidiéndoles entrar en la vivienda y comunicarse con el mismo por teléfono".
Por todo ello, tuvo que intervenir la Policía Nacional a finales de julio de 2019 "en la que constataron la acumulación de suciedad en la vivienda, así como el desorden y el olor a orín".

Asimismo, la Fiscalía señala que el acusado, "aprovechando el deterioro cognitivo" de esta persona mayor con anterioridad al comienzo del periodo de convivencia "logró que el perjudicado firmara un contrato de alquiler en mayo de 2017 sobre su vivienda, figurando en dicho contrato el acusado como arrendatario aunque el mismo en ningún caso efectuó el pago obligado de la renta indicada en el contrato".
De igual modo, en 2018 "logró mediante engaño que el perjudicado le autorizara en su cuenta bancaria e hiciera una transferencia a su favor por la cantidad de 17.000 euros".
Además, señala que "logró que el perjudicado le acompañara en un número indeterminado de ocasiones a cajeros automáticos para obtener el reintegro de cantidades de dinero cuya cuantía no ha podido ser determinada" y que hizo que el perjudicado firmara un contrato de préstamo "por el cual transfirió al acusado la cantidad de 120.000 euros sin hacer frente a ninguna de sus cuotas, apoderándose de ese modo con ánimo de lucro ilícito de dicha cantidad".