Julio Rodríguez relata cómo ayudó a los heridos tras el siniestro de Adamuz

El joven ha contado su historia a través de su cuenta en redes sociales
Fuente: Cuenta Instagram juliyoncarp
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Julio Rodríguez ha relatado cómo vivió la noche del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, después de que distintos medios se hicieran eco de su actuación. El joven ha decidido contar su versión en primera persona a través de su perfil de Instagram para explicar lo sucedido tal y como lo vivió.

Según explica, aquella noche regresaba de pescar junto a su madre y un amigo. Al llegar al pueblo se encontraron con un amplio despliegue de policías y bomberos, lo que les hizo sospechar que algo grave estaba ocurriendo. Decidieron seguirlos para comprobar la situación y ver si podían ayudar.

En un primer momento llegaron hasta uno de los trenes implicados, un Iryo, cuyos primeros vagones se encontraban en mejores condiciones y donde ya había profesionales trabajando. Desde allí, un guardia civil, subido al convoy y con ayuda de una linterna, detectó a personas caminando a mayor distancia, lo que permitió advertir que había otro tren en una situación más crítica.

Fue entonces cuando Julio y su amigo se dirigieron hacia el segundo convoy afectado, un Alvia, para prestar ayuda. En esa zona comenzaron a asistir a varias personas heridas mientras los servicios de emergencia continuaban trabajando en otros puntos del accidente.

Durante esas labores, ayudaron a un joven herido llamado José Manuel, además de atender a otras personas que se encontraban desorientadas o en estado de shock. El propio Julio relata que algunos afectados iban descalzos y con frío, por lo que decidieron darles parte de su propia ropa para que pudieran entrar en calor.

También colaboraron en el traslado de una chica que no podía andar tras haberse golpeado la espalda. Según explica, el acceso a esa zona era complicado y no se podía llegar con vehículos, por lo que fue necesario ayudarla a desplazarse hasta un lugar más seguro.

Mientras tanto, su madre permaneció en otro punto del lugar del accidente ayudando a una mujer herida y colaborando posteriormente con un sanitario en el traslado de una camilla, prestando apoyo hasta que la situación quedó más controlada.

Julio Rodríguez subraya que tanto él como su amigo actuaron de forma instintiva y sin buscar reconocimiento alguno, con el único objetivo de ayudar a las personas afectadas en unos momentos de máxima confusión.