La línea de Alta Velocidad (AV) que conecta Madrid y Barcelona ha registrado una nueva incidencia esta pasada noche con la rotura de una vía en el tramo cercano a L'Espluga de Francolí, a unos 115 kilómetros de la estación de Sants en Barcelona. Esta rotura de raíl se ha producido poco más de una semana después del trágico accidente ferroviario de Adamuz, en el que perdieron la vida 45 personas, lo que ha aumentado las preocupaciones sobre la seguridad en el sistema ferroviario.
La rotura, detectada en el punto kilométrico 490.129, obligó a Adif, el gestor de infraestructuras ferroviarias, a aplicar una limitación temporal de velocidad (LTV) en el tramo afectado, reduciendo la velocidad a 80 km/h. Esta medida se ha tomado para garantizar la seguridad de los trenes en la zona mientras se llevan a cabo los trabajos de reparación.
Durante la noche, los operarios de Adif han trabajado en la reparación de la vía mediante el proceso conocido como "embridamiento de la vía". Esta técnica implica el uso de una pieza adicional para enlazar las zonas dañadas del raíl y restablecer la seguridad en la línea. Aunque los trabajos han sido completados, se mantienen las restricciones de velocidad como medida preventiva, hasta asegurar que la infraestructura está completamente restaurada.
Este nuevo incidente llega en un momento delicado, dado que el accidente de Adamuz aún está en la memoria de los ciudadanos.