La muerte por ahogamiento se ha convertido en la segunda causa de muerte accidental entre los 0 y 19 años en toda Europa. Aunque las tasas de fallecimiento por ahogamiento varían según la edad y el género, los grupos que suelen sufrirlo con mayor frecuencia son los niños pequeños y adolescentes varones.
A pesar de que el fallecimiento es la más trágica de las consecuencias, es 'la punta del iceberg' de las tantas que puede suponer enfrentarse a una situación de este tipo: hipoxia, que puede dañar múltiples órganos como el encéfalo, e incluso sufrir una hipotermia.
🛟 La prevención es fundamental a la hora de evitar ahogamientos:
— Emergencias 112 (@E112Andalucia) July 12, 2023
▶️ No pierdas de vista a los niños en el agua, tú eres el mejor salvavidas
▶️ Evita el baño si has comido o bebido en exceso
▶️ Si sufres calambres o mareos, sal de agua#CeroAhogados#AndalucíaPreviene pic.twitter.com/t98YENcg3d
En el caso de niños y niñas pequeños, un ahogamiento puede producirse incluso con una cantidad de agua de 2 cm (en un cubo, una bañera o una piscina portátil). En el caso de menores de cinco años, suele producirse en piscinas particulares o comunitarias, siendo esto la causa por la que han aumentado el número de piscinas que cuentan con vallas de prevención.
En edades algo superiores, suelen ocurrir en pantanos, mar, ríos, donde se practican deportes acuáticos y, en cuanto a la adolescencia, estos catastróficos sucesos suelen ocurrir debido al consumo de alcohol o drogas —25% de las veces está influido por el consumo de alcohol—.
Con el objetivo de concienciar a la sociedad, que disfruta en su mayoría actualmente de espacios acuáticos donde se pueden producir este tipo de hechos, la cuenta de Emergencias 112 de Andalucía publicó un vídeo la pasada semana en el que te recuerda que al agua hay que ir con "vigilancia, precaución y respeto".