El paso fronterizo de Irún/Biriatou está registrando desde comienzos de semana importantes problemas de tráfico como consecuencia de las movilizaciones de agricultores en el sur de Francia. Los cortes intermitentes y los cierres puntuales están afectando especialmente al transporte pesado, con largas colas de camiones y paradas prolongadas en este punto clave de conexión con Europa.
Entre los afectados se encuentra Moisés Esperanza, camionero de Gibraleón, que explica cómo está viviendo una jornada marcada por la incertidumbre. “Arrancamos la jornada de trabajo a las 6.30 desde un polígono en Vitoria y hemos estado mucho tiempo parados en el País Vasco porque no se podía circular, ya que la frontera estaba cerrada para la entrada de camiones”, señala. Según relata, sobre las 14.00 horas lograron avanzar, pero al llegar al paso fronterizo de Irún fueron detenidos de nuevo por la policía.
“Estamos parados a una hora de la frontera de España. Nos ha parado la policía. Estamos en dos carriles en sentido Burdeos y nos han dicho que estaremos parados unas cuatro horas”, añade el transportista, que permanece retenido junto a numerosos conductores más.
Los primeros bloqueos se produjeron el lunes por la tarde y se han repetido este martes 16 de diciembre, coincidiendo con uno de los días de mayor intensidad de tráfico internacional. Aunque en algunos momentos se ha permitido el paso de vehículos de forma controlada, las interrupciones se han ido repitiendo a lo largo de la jornada, generando retenciones de varios kilómetros.
Desde las autoridades se recomienda evitar la zona y, en el caso de los camiones, no aproximarse al paso fronterizo hasta que mejore la situación.