La Guardia Civil ha detenido este pasado sábado a un hombre por un delito de hurto tras sustraer el teléfono móvil valorado en más de 1.000 euros de la casa en la que trabajaba realizando labores de pintura. Al saberse descubierto, esta persona se deshizo del dispositivo arrojándolo a una alcantarilla.
El suceso, según ha informado la Benemérita, se produjo cuando el hombre aprovechó un descuido del propietario del teléfono y, cuando terminaba su jornada, ocultó el móvil entre sus pertenencias para no ser descubierto al abandonar el lugar.
Tras ponerlo en conocimiento de los agentes y para evitar la venta del smartphone en el mercado de segunda mano, se inició rápidamente un operativo para la localización del autor, colaborando para ello el propietario del teléfono.
Gracias a los novedosos métodos de rastreo para este tipo de dispositivos, se pudo comprobar que el teléfono se encontraba en el domicilio del sospechoso ubicado en Huelva capital, procediendo su localización y detención del supuesto autor por un delito de hurto, no hallando entre sus pertenencias el dispositivo.
Para hallar del teléfono, la Guardia Civil continuó las investigaciones teniendo información de que el dispositivo podría hallarse en una alcantarilla, que posiblemente el autor había arrojado tras sospechar que estaba siendo investigado.
Al acudir al lugar, los agentes hallaron el móvil en el interior de la alcantarilla, entregándoselo a su legítimo propietario.
Desde la Guardia Civil, y dentro del Plan Mayor de Seguridad, recomiendan no perder de vista a personas desconocidas que contratemos para el trabajo en el interior del domicilio.