La Unidad de Salud de la UHU llama a "poner fin a las desigualdades" en el marco del Día Mundial de la Lucha frente al VIH/Sida
La Dirección de Salud de la Universidad de Huelva ha celebrado en el edificio Galileo Galilei unas jornadas enmarcadas en la conmemoración del Día Mundial de la Lucha frente al VIH/Sida 2022, que con el lema’ Poner fin a las desigualdades. Poner fin al sida. Igualdad Ya’, han contemplado numerosas actividades de sensibilización dirigidas a la comunidad universitaria de la Onubense.
Desde la Unidad de Salud han puesto el énfasis en el compromiso y la lucha que deben enfocarse a disminuir el retraso diagnóstico, promoviendo la realización de “actividades formativas dirigidas e individualizadas; sensibilizar y romper estigmas sobre el ser seropositivo, con diversas actividades interactivas y performance; y promover relaciones sexuales seguras en aquellos colectivos más vulnerables, los jóvenes universitarios”.
En este sentido, Begoña García ha puesto de relieve el eslogan propuesto por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA), ‘Igualdad ya’, una llamada a la acción con la que se insta a todas las personas a “abordar las desigualdades que están frenando el progreso para poner fin al sida”.
En un comunicado emitido con motivo del Día Mundial, el 1 de diciembre, Naciones Unidas resalta que los nuevos datos de ONUSIDA sobre la respuesta mundial al VIH revelan que durante los dos últimos años de la COVID-19 y otras crisis mundiales, el “progreso contra la pandemia del VIH ha decaído, los recursos se han reducido y, como resultado, hay millones de vidas en riesgo”. Tras cuatro décadas de respuesta al VIH, según se recalca en el comunicado, “las desigualdades persisten en los servicios más básicos, como el acceso a las pruebas de detección, el tratamiento y los preservativos, y son aún mayores en el caso de las nuevas tecnologías”.
Las mujeres jóvenes africanas siguen siendo desproporcionadamente las más afectadas por el VIH, mientras que la cobertura de los programas específicos dirigidos a ellas se mantiene demasiado baja. En 19 países africanos muy afectados, los programas específicos de prevención combinada para chicas adolescentes y mujeres jóvenes están activos solo en el 40% de los lugares de alta incidencia del VIH.
Únicamente un tercio de las personas de los grupos de población clave, entre los que se incluyen los hombres homosexuales, las personas trans, los consumidores de drogas, los trabajadores sexuales y los prisioneros, tienen acceso regular a la prevención. ONUSIDA alerta de que los grupos de población clave “se enfrentan a importantes barreras legales, como la criminalización, la discriminación y el estigma”.
La ONU advierte que “ya solo tenemos por delante ocho años para alcanzar el objetivo de 2030 de poner fin al sida como amenaza para la salud mundial”, y por ello “las desigualdades económicas, sociales, culturales y legales deben abordarse con urgencia”.
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