AracenaProvinciaZZ_Destacado-portada

Asaja rechaza el cierre del laboratorio agroganadero de Aracena

La asociación agraria Asaja presentará alegaciones para pedir a la Junta de Andalucía que no cierre el laboratorio agroganadero de Aracena. De este modo, según ha informado Asaja en una nota de prensa, la asociación agraria presentará las alegaciones que justifican su oposición a la desaparición de una infraestructura que da servicio a cientos de ganaderos de la provincia mientras que la administración sostiene que existe «infrautilización y duplicidades» para defender «un simple recorte».

Para Asaja, la Junta de Andalucía pretende cerrar el laboratorio agroganadero radicado en Aracena, «en el corazón de la zona ganadera más importante de la provincia de Huelva», y desviar a todos los usuarios a un laboratorio situado en Bonares, a más de cien kilómetros de donde en realidad se ubican las cabañas porcina, caprina, ovina y bovina onubenses.

Se trata de «un sinsentido» que la administración andaluza pretende justificar alegando «infrautilización y duplicidades que hacen necesaria la reordenación» de los laboratorios de la comunidad autónoma, entendiendo por «reordenación» un simple «recorte» de servicios del Gobierno regional y al que Asaja-Huelva va a oponerse con todas sus fuerzas presentando las alegaciones pertinentes.

En esta misma línea, ha anunciado que van a tomar «cuántas medidas sean necesarias para evitar este claro retroceso» en los servicios prestados a los ganaderos de la provincia que además tendrían consecuencias «graves» a nivel social, económico y laboral en la comarca de la Sierra.

Según han destacado desde Asaja, el laboratorio de Aracena, que está autorizado para el diagnóstico de enfermedades animales y salubridad de sus productos, control de calidad y seguridad alimentaria de piensos y materias primas y control de los medios de producción agropecuaria, presta servicio a cientos de ganaderos de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche y también de la comarca del Andévalo desde que se inauguró en 2009.

En concreto, tan sólo en la Sierra se contabilizan 60.000 cabezas de vacuno adulto (sin contar terneros), 70.000 de ovino caprino y 50.000 de porcino ibérico, que precisan analíticas periódicas para detectar enfermedades como la de Aujezsky en el porcino o la muy preocupante tuberculosis bovina, en la que la provincia de Huelva figura además como zona de alta prevalencia.

Han recordado que los análisis, además, son de obligado cumplimiento por los programas de saneamiento dictados por la Unión Europea. En el caso de la tuberculosis, los tiempos de detección de la enfermedad en sangre una vez extraída la muestra hacen «imprescindible» que el laboratorio se encuentre lo más cerca posible de la cabaña ganadera que se vaya a analizar, puesto que desde que se extrae la primera muestra hasta que se analiza la sangre no pueden pasar más de tres horas.

De hecho, antes de existir el laboratorio de Aracena, «que se abrió gracias a la lucha de los ganaderos de la zona», las muestras debían viajar cientos de kilómetros hasta la provincia de Córdoba, donde se ubicaba el único laboratorio autorizado para este tipo de pruebas, por lo que en muchas ocasiones se echaban a perder las muestras y era necesario volver a repetir las extracciones, demorando en el tiempo la detección de las enfermedades y poniendo en serio peligro la salubridad de las explotaciones.

El desvío de las pruebas de toda la cabaña ganadera de la provincia de Huelva al laboratorio de Bonares, además de resultar «perjudicial» por la lejanía del mismo, provocará «una más que probable saturación del servicio que presta, ya que además este laboratorio realiza análisis vegetales y pesqueros».

También te puede interesar

No se puede comentar.

Más noticias sobre:Aracena