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El Ayuntamiento de Moguer homenajea al ex alcalde Paco Díaz poniendo su nombre al Polideportivo Municipal

Como comentó el actual alcalde de Moguer Gustavo Cuéllar en la sesión plenaria celebrada ayer en la que todos los grupos políticos se sumaron a este reconocimiento, “en pocas ocasiones un homenaje como este que tributamos a Paco Díaz ha sido tan merecido y tan conveniente, porque no sólo reconocemos y perpetuamos para siempre la memoria de uno de los hombres que más y mejor han trabajado nunca por Moguer, sino que además, lo hacemos vinculándolo ya por siempre al deporte al que siempre se sintió tan cercano”.

Una trayectoria ejemplar
Exigente con los demás como exigente ha sido siempre consigo mismo, ese afán por lograr la excelencia llevó a Francisco Díaz Olivares a cursar estudios de Ingeniería Técnica de Minas además de realizar con gran brillantez la carrera de Magisterio a la que se dedicaría profesionalmente, una vocación que ha mantenido intacta toda su vida contribuyendo a mejorar no sólo la formación académica, sino también la formación en valores de miles de moguereños y moguereñas que recuerdan siempre con cariño a este auténtico “maestro” que les inculcó con su propio ejemplo vital, que con trabajo y constancia se pueden conseguir todas las metas.

Desde su responsabilidad educativa intentó desde el primer momento que el deporte tuviese cada vez más protagonismo en la docencia y además de impartir sus clases de ciencias naturales, fue también durante años profesor de educación física para cientos de niños y niñas que se acercaban por primera vez al deporte. Paco participó activamente en aquellas primeras cátedras deportivas que se impartieron en el colegio Pedro Alonso Niño hace más de medio siglo, un proyecto del que surgieron los primeros equipos moguereños de baloncesto, de vóley-ball y el equipo de balonmano que sigue llevando el nombre del ilustre navegante por toda la geografía nacional.

En las competiciones deportivas escolares que se celebraban en esos años 70, apenas inaugurado el colegio Virgen de Montemayor, el encargado de organizar los distintos equipos del nuevo centro escolar, de seleccionar a los alumnos y alumnas según sus capacidades para cada una de las pruebas, de entrenar con todos ellos y supervisar hasta los detalles de las expediciones que cada sábado partían a los pueblos de la provincia para jugar a distintos deportes, ese era también Paco Díaz.

A finales de los años 60 su amor al deporte y su vocación de servicio le habían llevado ya a formar parte de la directiva del Club Deportivo Moguer, por entonces el gran baluarte del deporte moguereño fuera de nuestras fronteras, trabajando como siempre con gran entrega y tesón para convertirlo en uno de los mejores equipos de fútbol de Andalucía, militando entonces en Tercera División.

A nivel municipal el compromiso de Paco Díaz con el deporte moguereño se inicia en la legislatura 1979-1983 cuando ostenta la Concejalía de Deportes en la corporación que presidía Julián Gamón. En esos años, y gracias en buena parte a su trabajo y a su inquietud, se comienza a diseñar lo que sería poco más tarde el primer centro de deportes de Moguer.

Tras ser elegido alcalde de la ciudad en 1983 encabezando la candidatura del partido socialista y, plenamente convencido de que había que facilitar el acceso al deporte y a los beneficios que su práctica conlleva a toda la ciudadanía moguereña, Paco consigue culminar junto a un grupo de decisivos colaboradores encabezado por su concejal de Deportes, Rafael Cruzado, ese gran proyecto que permitiría tanto a los vecinos y vecinas de Moguer como a sus clubes deportivos, disponer de los espacios y dotaciones adecuadas para practicar distintas disciplinas y centralizar la gestión deportiva del municipio.

En 1984 el entonces Presidente de la Junta de Andalucía, José Rodríguez de la Borbolla, inaugura el nuevo polideportivo municipal de Moguer que situaba a la ciudad del poeta entre las mejor dotadas a nivel deportivo de toda la región, una puesta de largo que supuso también la creación ese mismo año del Patronato Municipal de Deportes que desde entonces diseña, coordina y ejecuta las políticas deportivas locales basadas desde el primer momento en facilitar el acceso al deporte de toda la población.

Impulsar el que sería uno de los primeros grandes polideportivos de la provincia, poder disponer de los fondos necesarios y articular los mecanismos para ejecutar este ambicioso proyecto fue sin duda un trabajo arduo que el joven alcalde Paco Díaz afrontó con la mayor ilusión y entrega, superando todos los obstáculos hasta lograr que Moguer contase con un centro de deportes perfectamente equipado donde la ciudadanía pudiese tener respuesta a sus crecientes inquietudes deportivas.

Al tiempo que conseguía hacer realidad esta gran apuesta por las instalaciones, Paco impulso también la creación de las primeras escuelas deportivas municipales, aumentó el apoyo institucional a los clubes moguereños y promovió la organización de infinidad de actividades y competiciones de todo tipo que fueron convirtiendo a Moguer en ejemplo de una gestión deportiva atractiva y eficaz, lo que se tradujo en los años siguientes en un crecimiento exponencial del número de personas que se incorporaban a la práctica deportiva en nuestra ciudad.

El deporte se fue convirtiendo poco a poco en un hábito para miles de vecinos y vecinas de Moguer, sin importar edad o condición social, hasta el punto de que, a principios de los años 90, uno de cada tres moguereños practicaba deporte asiduamente en las instalaciones del polideportivo municipal, lo que confirmaba el éxito de esa apuesta por el deporte que lideró durante muchos años Paco Díaz.

El deporte como servicio público, como instrumento vertebrador de la sociedad y trasmisor de valores esenciales para la persona… Así entendió siempre el deporte este moguereño que tuvo sin duda uno de los reconocimientos más importantes a todo ese trabajo de décadas en favor del deporte, con su participación como portador de la Antorcha Olímpica a su pasó por Moguer en su camino hacia Barcelona 92, un verdadero hito para la ciudad que veía reconocida precisamente su estrecha vinculación con el deporte con el recorrido que realizó por sus calles el mayor símbolo del olimpismo.

Por todo lo anteriormente expuesto, y porque además de ese enorme esfuerzo en favor del deporte moguereño Francisco Díaz Olivares ha sido una de las personas que más ha contribuido al progreso de Moguer y Mazagón, demostrando en todo momento una inagotable capacidad de trabajo, una extraordinaria entrega y un decidido compromiso personal con su pueblo, es por lo que el Ayuntamiento quiso ayer perpetuar su memoria y su legado poniendo su nombre a una de las instalaciones deportivas más completas de la provincia.

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