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El banquillo espera al presunto asesino de Laura Luelmo casi tres años después del crimen

Arranca mañana el juicio con jurado popular contra Montoya en la Audiencia Provincial de Huelva

N. A.

De la misma forma que si al infinito se le añade más infinito sigue siendo el mismo infinito, es probable que la mirada de hierro de Bernardo Montoya siga siendo la misma cuando mañana sea trasladado desde la cárcel de Huelva a la Audiencia Provincial para sentarse en el banquillo de los acusados por el crimen de Laura Luelmo.

La joven profesora zamorana de 26 años se mudó al municipio onubense de El Campillo el 9 de diciembre de 2018 para cubrir una baja en un instituto de la cercana localidad de Nerva y días después, el 12, cuando alrededor de las 17:30 horas regresaba a su casa de hacer la compra en un supermercado, se topó con Montoya, quien lograría introducirla a la fuerza en su domicilio, ubicado enfrente de la vivienda alquilada por Luelmo. Una vez en el interior, según el relato de la Fiscalía, le propinó un rosario de puñetazos y golpes por todo el cuerpo, dejándola malherida. Luego le ató las manos con un cordón y le tapó la boca con un trozo de cinta adhesiva y sin que ella pudiera ni intentar un repliegue defensivo la trasladó a uno de los dormitorios y la agredió sexualmente.

Y no habría parado ahí. La hizo soportar un sufrimiento “más intenso que el necesario para causarle la muerte”, de acuerdo a la versión del Ministerio Público, hasta que presuntamente le quitó la vida con un fuerte golpe en la cabeza que le dio con un objeto contundente. Entonces, al filo de las 18.45 horas, el supuesto asesino habría introducido el cuerpo de Laura envuelto en una manta en el maletero de su vehículo para trasladarlo hasta el paraje conocido como Las Mimbreras, donde fue descubierto el día 17 en una de las batidas de búsqueda que centenares de voluntarios llevaron a cabo por la zona aquellas tensas jornadas con la esperanza de localizar a la joven.

Casi tres años después, el caso llega a juicio estos días. Será un juzgado popular el que decida sobre el futuro de Bernardo Montoya, el único acusado por estos hechos, que se enfrenta a una condena de prisión permanente revisable. En un primer momento confesó e incluso pidió perdón a la familia de Laura, si bien, meses más tarde señaló a una mujer que fue su pareja sentimental, a quien se investigó, pero quedó excluida de la causa.

La vista arrancará este lunes, cuando está prevista la constitución del jurado y la declaración de una quincena de personas, entre ellas la del propio acusado. El desfile de citados, que incluirá a varios agentes de la Guardia Civil, así como a una hilera de peritos y forenses, continuará durante toda la semana en sesiones de mañana y de tarde. En la Audiencia ya está todo listo para arrojar luz sobre un trágico episodio que conmocionó a los vecinos de El Campillo y de Nerva.

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1 Comentario

  1. Lo de la Justicia en nuestra España, no tiene nombre. Un tío que comete un crimen de esta clase, ensañándose con su víctima, violándola y cometiendo todo tipo de agresiones sexuales, cuando se harta de agredirla sexualmente, la mata. ¿Cómo es posible que, un tío que ha actuado peor que un animal salvaje, no haya sido aún juzgado y condenado, desde que ocurrió el crimen, al día siguiente? Hasta tres años ha tenido que esperar la familia de la chica, para que se haga, ¿justicia? Y veremos en qué quedará el castigo, porque vendrán los abogados defensores, diciendo que está mal de la cabeza, o cualquier otra historia. En fin, que bajo mi punto de vista, no se puede tardar tanto en hacer justicia. Los ciudadanos necesitamos que la Justicia se ponga las pilas; que digitalicen los archivos, y todos los casos que vayan entrando en los distintos juzgados de todo el país. Si no se actualizan, vamos a ser el país más lento en cuestiones de justicia. De hecho, creo que somos de los más lentos en esas cuestiones.

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