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El Rocío, un paraíso religioso, natural y gastronómico

El Rocío es un fenómeno religioso pero también turístico. Y es que la zona, en medio del Parque Nacional de Doñana, se convierte cada año en punto de peregrinación para quienes llegan atraídos por la fe pero también por la gastronomía y la riqueza natural de su entorno.

Este año es el Rocío del reencuentro después de dos años de ausencia por la pandemia y la romería llega el primer fin de semana de junio (del 1 al 6) después de dos acontecimientos importantes, la procesión de la Virgen por Almonte y su posterior traslado a la aldea que han tenido lugar en los dos fines de semana anteriores.

Hasta la Romería del Rocío, la mayor peregrinación de España, llegan cada año filiales de la Hermandad del Rocío Matriz de Almonte provenientes de cualquier lugar de la provincia de Huelva así como del resto de Andalucía, de algunas zonas de España e incluso del extranjero, siendo la de Bruselas la única, por el momento, extranjera. Y es que el verdadero Rocío es una mezcla de sentimientos entrelazados: alegría, cantos y fiesta, frente a lágrimas, suspiros, silencio, promesa y expresión de sentidos.

La peregrinación rociera, el caminar, va acompañada durante todo el camino por un elemento esencial, el tamborilero, a ritmo del tambor y del sonar de la flauta. Junto a él, el cohetero va sembrando el cielo de expresiones que guían y convocan a los peregrinos y a las hermandades y todo un revuelo de flecos, lunares y flores.

Lo más típico es hacer el camino a caballo, en carreta o a pie, a través de las marismas, durmiendo en pleno campo. Estos interminables cortejos, de carretas entoldadas y repletas de flores, tienen un mismo destino: El Rocío.

La noche del Domingo nadie duerme en espera de poder entrar al templo para pasear a la Blanca Paloma ya en la madrugada del Lunes de Pentescostés. El salto es el momento de mayor fervor, cuando los almonteños saltan la Reja pasa pasear a hombros a su Patrona, a la Virgen, por las calles de la aldea.

Hacer el Camino es para el rociero una forma de vivir el acercamiento, paso a paso, a pie, en carretas, a caballo, en todo tipo de vehículos, hacia la Blanca Paloma. Desde Sevilla, Huelva, Cádiz o cualquier parte de España o del mundo llegan peregrinos, para hacer el Camino.

Básicamente, este recorrido puede hacerse por el Camino de Sanlúcar, que atravesando Doñana une la desembocadura del Guadalquivir con la aldea; el Camino de Moguer, por el que los peregrinos de Huelva llegan al Rocío; el de los Llanos, desde Almonte y el más antiguo; y el Camino sevillano, con lugares como Gelo, Marlo, el Quema, Villamanrique de la Condesa, la Raya Real, Palacio y el Ajolí.

Durante la Romería, más de un millón de personas se acerca a este lugar en la provincia de Huelva a venerar a la Virgen, que según reza en la leyenda se apareció aquí en el Siglo XIII.

‘Contenido ofrecido en colaboración con la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía’

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