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Éxito en la presentación de ‘¡Va por todos ustedes!’, en memoria de Eduardo Fernández Jurado

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Tarde memorable y para el recuerdo la que nos brindó ayer el maestro Miguel Sáenz de Sicilia Mejías con la presentación en la sala Juan Ramón Jiménez de la Fundación Cajasol, conocida como la Cuarta, con su nueva obra ‘¡Va por todos ustedes!’, dedicada a la memoria de Eduardo Fernández Jurado.

Prácticamente hacía un año que Eduardo, junto a otros grandes maestros del arte de Cúchares, daba en la misma plaza y la misma hora la alternativa a Miguel Angel, que ese día salía por la puerta grande al igual que lo volvía a hacer ayer, día que se doctoraba con una nueva gran faena llena de temple, arte y, lo más bonito, sentimientos para dedicársela a su “compañero, amigo, admirado y presidente del alma”.

Miguel Angel en esta ocasión volvió a contar con un cartel de lujo compuesto por su esposa y compañera Mari Carmen Benito, quien resaltó la “dedicación y amor con que durante cerca de más de un año Miguel Angel llevaba trabajando en esta obra” y que le había costado “sangre, sudor y lágrima”, escrita en verso y prosa e ilustrada con más de 150 ilustraciones, que recogen estampas del toro bravo en el campo, al mayoral de bravo, faenas taurinas, el caballo, imágenes de las romerías del Rocío y la de su querido pueblo, Constantina. Cerrando su espléndido trabajo una lámina con el dibujo de la majestuosa torre de su localidad natal, haciéndole también un guiño a su otro amigo, artista y paisano, también ya ausente, Antonio Difort.

Presencia de Constantina

Tomaba el testigo la primera teniente alcalde de Constantina, Sonia Ortega, quien resaltó que para Miguel Angel “el dibujo es un principio de vida para acercarse a su entorno”. Asimismo, recordó la amistad que siempre tuvieron su padre y Miguel Angel, destacando de él “su trabajo autodidacta”. Asegurando que “sus pinturas, versos y prosas están llenos de sensibilidad”. Sonia adelantó que Miguel Angel ya se encuentra trabajando en su nueva obra, ‘Un poco de mí…’, “donde describe sus vivencias de niño, le escribe mucho a su familia y, sobre todo, a sus cuatro nietas. Le encanta escribir de sus dos vírgenes, la de adopción, la Virgen del Rocío, y la de su niñez, la de siempre, la de su pueblo, la Virgen del Robledo. No olvidándose de su ciudad de acogida que es Huelva y de su maravilloso pueblo siempre añorado”.

El tercer espada de la tarde, José Antonio Vieira, comenzó su faena con las palabras con que Miguel Angel inicia su obra dedicada al “artista, el poeta, el orador, el maestro de la palabra, el pregonero, el flamencólogo,…”. Vieira señalaba que él sólo pretendía ponerle “voz al sentimiento, borbotones de vida”, describiendo el trabajo del maestro de la noche como “dibujo de palabras”, para dar paso a la lectura de algunas de las “poesías concadenadas” que forman parte de ‘¡Vas por todos ustedes!’.

“Eduardo vivió y murió como quiso”

Quién mejor que uno de sus hermanos, concretamente Antonio, para hablar de Eduardo Fernández Jurado en una tarde tan emotiva. Este comenzó su intervención con las palabras con que Eduardo iniciaba su último pregón ofrecido el pasado año a su Hermandad de Emigrantes en el Gran Teatro y en el cual tuvo el honor de ser su presentador, diciendo “De las entrañas me brotan escalofríos” para describir cómo se encontraba él en aquellos momentos.

Quiso dejar claro que todas las palabras que él iba a pronunciar eran suscritas por sus otros hermanos. No sólo tuvo palabras emotivas para el primogénito sino también para el más pequeño de ellos, Jesús, quien también falleció el pasado año y a quien definió como un hombre “cabal, inteligente, culto, pero que por ser el más pequeño tuvo que apechugar con la servidumbre hacia los que tenía por delante”.

Antonio definió la presentación que llevaba a cabo Miguel Angel como un “homenaje a la amistad”, y que no venía a dar ninguna confirmación, ya que “mi hermano sigue siendo tu padrino de alternativa. El padrino eterno”. Destacó que cuando recibió la fotografía del retrato de su hermano apreció “la calidad artística y de tanto realismo en tu forma de pintar, porque transmite sentimiento”. Tampoco olvidó mencionar el carácter competitivo y bohemio de su hermano que “vivió como quiso y murió como quiso”. En términos taurinos dijo de él que “tenía el conocimiento suficiente para parar, la técnica necesaria para templar y la inteligencia máxima para mandar”, “pero era tan listo como los toreros de Huelva”, “sabiendo cuando había que ser clásico o tremendista en función del público”.

Finalmente, se dirigió a la primera teniente de alcalde del pueblo sevillano “para satisfacción y orgullo suyo” señalarle que “no se podían entender los últimos 50 años de historia de Huelva sin mencionar a Constantina”, gracias a la aportación de muchos paisanos suyos que hoy viven en Huelva.

Llegaría el turno de tomar la palabra a los hijos de Miguel Angel, siendo el primero Darío, quien no pudo dejar de sentirse orgullo por las personas tan extraordinarias que se habían sumado para presentar la obra de su padre y homenajear a Eduardo, figura que glosó destacando su gran capacidad de trabajo.

No olvidó los “69 pregones que escribió y recitó para distintas hermandades” ni tampoco la infinidad de sevillanas que escribió, entre otros, para Los Marismeños o la Niñas de la Manola, que además consiguieron una gran popularidad. Terminó su participación transmitiendo el sentimiento de amistad que su padre le había trasladado hacia su amigo Eduardo.

Mientras, el hijo mayor de Miguel Angel, Iván, resaltó las palabras de Antonio Fernández Jurado, recordando el acto del año pasado en esta misma sala durante la ‘alternativa’ de su padre. Definió a Eduardo como “genio y figura”, que “vivió y murió como quiso”, alguien a quien él le gustaría parecerse. Asimismo, defendió la fiesta nacional abogando por la unión de todos los aficionados a la tauromaquia para “cuidarla y amarla” y divulgar el mundo del toro y el caballo, “los dos animales más bellos de la dehesa”.

“Arte efímero pero que se hace eterno”

Por su parte, Francisco Javier García-Barquero agradeció que volvieran a contar con él de nuevo para presentar una nueva obra de Miguel Angel, manifestando sobre Eduardo que “un amigo está siempre donde están sus amigos y donde nos juntamos para recordarlo”. Se acordó de unas palabras de este diciendo que “los Fernández Jurado somos una familia, no un clan”.

No pudo evitar el mencionar la próxima corrida mixta que se celebrará el sábado, día 31 de octubre, en Constantina donde intervendrán el rejoneador Leonardo Hernández y los hermanos Javier y Borja Jiménez.

Reivindicó “las faenas cortas y de calidad, Antes se abría una puerta grande con 14 muletazos, hoy se tiende a la alargarla y a la magnitud antes que a la calidad”. Dijo que “hablar de toros en Huelva es hablar del Litri”.

Finalmente, García-Barquero aseguró que Miguel Angel había conseguido en su obra la magia del “arte efímero, pero que se hace eterno”. No olvidó que “lo más importante que hace un torero es brindar un toro” y hoy, a su manera, Miguel Angel ha querido hacerlo a Eduardo y a todos.

Ausencia de ‘Espartaco’

Llegó la hora de uno de los grandes protagonistas del ‘festejo’, Miguel Angel Sáenz de Sicilia Mejías, disculpó la ausencia del maestro Juan Antonio

Ruiz ‘Espartaco’, quien tomara la alternativa en Huelva, al igual que su padre y hermano, debido a la situación de extrema gravedad en que se encuentra un familiar muy directo del diestro.

Miguel Angel echó la vista a sus años de niñez para alcanzar el nacimiento de su afición a los toros, un “veneno” que le inculcó su padre, rememorando aquellos días de toros en Constantina, cuando la banda de música municipal partía de Llanos de Sol al son de unos pasodobles y que él la acompañaba hasta la plaza de toros.

“Ha vivido muchas faenas en el campo, tentaderos de machos, de becerros, embarques y desembarques para corridas de toros, sorteos y cómo no ha disfrutado de este magnífico animal en la dehesa”.

Abogaba por aquello que su padre, Juan Sáenz, le transmitió, “el toreo clásico”, admirador de Antonio Ordóñez, Paco Camino, Manolo Vázquez y Pepe Luis. “Amante del toro y del torero”, “aficionado al caballo, algo que heredó de sus antepasados”.

Se acordó de los ganaderos de toros bravos, sobre todo, de aquellos que tienen una camada larga, que debido a la actual situación sanitaria que estamos atravesando lo están pasando muy mal.
Se mostró muy satisfecho de que sus humildes trabajos puedan servir para divulgar y engrandecer la fiesta de los toros.

Desde los invitados se quiso sumar a esta tarde de recuerdo a la memoria de Eduardo Fernández Jurado una de las hermanas con más corazón de la Hermandad de Emigrantes María Antonia Vázquez Garrido, amiga de Eduardo y Antonio, que quiso dar las gracias a Eduardo como médico y como presidente de la hermandad, sabiendo levantar la misma, dejando al frente de la misma a un gran equipo.

La tarde volvía a impregnarse de música con la voz de Antonio Herrero, fundador del grupo ‘Los Marismeños’, que interpretó algunas de las sevillanas célebres que escribiera el homenajeado como ‘Mi fe se llama Rocío’ o ‘Ese lunes de Rocío’ acompañado a la guitarra por Antonio Galán.

Miguel Angel obsequió a todos los intervinientes con un placa de recuerdo, así como con aquellos que una forma u otra forman han colaborado en esta presentación, que debido a la actual situación sanitaria que vive el país, haciendo que el aforo de la sala se viera reducido a lo que marcan las normas para evitar en todo lo posible cualquier incidente, se vuelva repetir de nuevo esta presentación el próximo viernes, día 30 de octubre, a la misma hora y lugar, contando para esta ocasión con la participación en las distintas mesas con la familia Sáenz de Sicilia Benito; Pilar Barroso Rubio, Fernando Cuadri, Joaquín Leandro Viera, Inocencio Forcén Barroso, José Manuel Bernal Garrido, Antonio Barneto Medina y de nuevo con la participación musical de Antonio Herrera y Antonio Galán.

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