Huelva: 66 voluntarios de Cruz Roja acompañan a más de 1.500 niños hospitalizados en 2016

El proyecto de Atención a la Infancia Hospitalizada de Cruz Roja Juventud cumple 25 años desde su puesta en marcha en 1992 y está presente en 59 hospitales de 51 provincias de todo el territorio, entre ellas la provincia de Huelva, donde sólo en 2016 un total de 66 voluntarios y voluntarias acompañaron y ofrecieron actividades de ocio y tiempo libre a 1.518 niños, niñas y jóvenes, que forman parte de los más de 28.000 atendidos a nivel nacional.

Hace 25 años, un grupo de chicos y chicas que formaban parte de Cruz Roja Juventud en 1992 pusieron en marcha una iniciativa pionera en aquel momento: llevar los juegos y talleres que hacían con niños y niñas en grupos de ocio y tiempo libre al hospital Niño Jesús de Madrid. El proyecto se denominaba en aquel momento “Animación con niños hospitalizados” y empezó siendo una ludoteca dentro del hospital con la misión de hacer más llevadera la estancia de niños y niñas mediante juegos y talleres de manualidades.

Cruz Roja Juventud Huelva se unió hace más de una década a este proyecto, desde entonces el voluntariado ha ido creciendo hasta llegar a las 66 personas, aunque hay rotaciones de unas 27 personas voluntarias para acudir todos los días del año, en horario de 17:30 a 19:30, en equipos integrados por cuatro o cinco voluntarios y voluntarias, al Aula Hospitalaria del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva y facilitan a los niños y niñas ingresados un espacio de ocio, entretenimiento, aprendizaje y juego, para que por unos momentos se olviden de su enfermedad al tiempo que sus familias puedan disponer de un respiro.

La responsable del proyecto en Cruz Roja Juventud Huelva, Emma Cifre, destaca la labor que el voluntariado realiza “para sacar adelante el proyecto de ‘Atención a la Infancia Hospitalizada’, que no sería posible sin el equipo de voluntarios y voluntarias que tenemos actualmente, todos volcados y con una gran implicacion en un programa que se desarrolla de lunes a domingo y que requiere un gran esfuerzo, aunque totalmente compensado por la sonrisa de los niños y niñas a los que ayudan a normalizar y dinamizar su estancia en el hospital”.

Gracias a este esfuerzo de todo el equipo, se desarrollan sesiones de animación, dramatización, expresión y psicomotricidad, sesiones de juego libre, dirigido, de mesa y cooperativos; sesiones de videoteca y manejo de nuevas tecnologías, sesiones de acompañamiento, sesiones de préstamos de material lúdico y didáctico, así como sesiones de animación a la lectura, talleres, teatro, cuentacuentos y otras actividades para que los niños y niñas hospitalizados puedan entretenerse pese a su enfermedad.

Con estas actividades, Cruz Roja trata de incidir en los factores sociales y cognitivos de los niños y las niñas que sufren una enfermedad, para hacer más llevadera su estancia en el hospital y servir de soporte a la infancia y a las familias.

Actividades grupales y acompañamientos en la habitación

La hospitalización es un proceso que conlleva numerosas dificultades y desajustes para las personas que sufren una enfermedad y sus familias. Esta situación es aún más difícil cuando hablamos de niños y niñas que, a causa de la enfermedad, se ven alejadas de sus familiares, de su hogar y de su entorno. Por todo ello, las actividades del proyecto tratan de dar respuesta a las necesidades de la infancia que se encuentra hospitalizada, ya sea de forma puntual por una consulta médica o por una estancia de larga duración, y también de sus familias.

Por un lado, las actividades de animación grupales transforman durante un rato los espacios comunes del hospital en una gran ludoteca donde poder compartir con otros niños y con el voluntariado momentos de diversión y de juegos.

Por otro lado, los acompañamientos en la habitación permiten convertir en un espacio de juegos y diversión la habitación de aquellos niños que no pueden salir a causa de su enfermedad. Así, las pinturas, los juegos de mesa, los disfraces y la animación invaden los espacios y las habitaciones de los niños y niñas en el hospital.

En definitiva, las actividades de animación grupales dinamizadas por el voluntariado de Cruz Roja Juventud transforman los espacios comunes del hospital en una zona lúdica donde compartir con otros niños y niñas momentos de diversión y ocio. Y los acompañamientos del voluntariado en la habitación permiten convertir las camas del hospital en tableros de juegos, cuentacuentos y disfraces que hacen resonar las risas en los pasillos.

“Los acompañamientos y las actividades permiten que la infancia pueda jugar y distraerse durante un rato y para los padres y madres se convierte en un espacio de respiro necesario y, en ocasiones, también les sirve para hablar con otras familias.” señala la responsable del proyecto de Infancia Hospitalizada de Cruz Roja Juventud Huelva.

Se trata de una labor compleja, como cualquier proyecto en el que se trabaje con infancia, pero en este caso, además, dificultado por la situación de enfermedad de los destinatarios y destinatarias. Por este motivo, para poder participar en el programa, el voluntariado ha de superar un amplio programa de teórico-práctico de formación específica, en el que se capacita sobre materias como ‘Preparación a la hospitalización Infantil’, ‘El juego como agente terapéutico’, ‘La creatividad’, ‘Habilidades sociales y conductas positivas’, ‘La familia del niño hospitalizado’, ‘Métodos, recursos lúdicos y animación en el aula hospitalaria’.

Datos a nivel nacional

A día de hoy, 25 años después, el proyecto Atención a la Infancia Hospitalizada de Cruz Roja Juventud sigue teniendo como objetivo mejorar la calidad de vida de la infancia hospitalizada y ha evolucionado con el paso del tiempo. Ahora es una actividad muy reconocida y demandada, no sólo por parte de niños y niñas, sino también por familiares y profesionales sanitarios.

“Las actividades se han ido ampliando para dar respuesta a nuevas necesidades y ahora también tenemos en cuenta lo que necesitan sus familiares. Desde tener tiempo para descansar o hacer gestiones, hasta poder conversar con el voluntariado de Cruz Roja Juventud. Es un espacio de respiro necesario para las familias y, a veces, el único que tienen en todo el día”, señala Carlos Cortés, Director de Cruz Roja Juventud.

Más de 1.700 personas voluntarias de Cruz Roja Juventud siguen realizando una labor fundamental durante la hospitalización y se esfuerzan cada día por dibujar una sonrisa en el rostro de los niños y las niñas. La dinámica sigue siendo muy parecida: juegos, talleres, animación, teatro, cuentacuentos y otras muchas actividades permiten que niños, niñas y jóvenes puedan entretenerse y divertirse a pesar de su enfermedad.