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La lucha por la supervivencia del fondo histórico de La Rábida

Lugar clave en la historia universal de los últimos cinco siglos, La Rábida es hoy el recuerdo de un pasado glorioso. Su biblioteca es un claro ejemplo de la lucha por la supervivencia de espacios que fueron santuarios del conocimiento en su tiempo y hoy quedan como memoria, a veces tras superar diferentes vicisitudes. Despojada por los avatares de la historia y el paso de los años de sus principales fondos, hoy es un enclave atractivo por los acontecimientos que atestiguan sus muros, su ubicación y la labor que realizan sus frailes en la conservación de su patrimonio, pero cuyo fondo documental custodia la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

Enclavado en un promontorio desde el que se contempla la salida natural al mar de la ría que forman el Tinto y el Odiel en Huelva, el monasterio debe su lugar en la historia a su papel en la gesta de Cristóbal Colón y su participación en el Descubrimiento de América. Fueron monjes como fray Antonio de Marchena o fray Juan Pérez quienes dieron asilo a Colón cuando llegó a tierras onubenses buscando una oportunidad en la Corona de Castilla para su aventura oceánica. El conocimiento de sus habitantes fue determinante para respaldar el proyecto de búsqueda de la rica Cipango. Sus habitantes fueron posiblemente los últimos que vieron desaparecer por el horizonte las velas de la Niña, la Pinta y la Santa María. Pero su papel en los primeros años de la Conquista fue clave como punto de encuentro. En su iglesia fue enterrado Martín Alonso Pinzón y entre sus muros tuvo cobijo Hernán Cortés a la vuelta de la conquista de Nueva España. Precisamente allí tuvo lugar una histórica entrevista con Francisco Pizarro. Por todo ello, el edificio que acoge la biblioteca fue declarado monumento nacional en 1856, siendo el tercero de España en recibir tan reconocimiento.

La biblioteca de La Rábida ha sufrido mucho a lo largo de su historia. Como gran parte de la costa occidental de la península y en especial de la provincia de Huelva sufrió los daños ocasiones por el terremoto y posterior maremoto de Lisboa de 1755, que llegó incluso a alterar el curso del Tinto y desbordar el Odiel con centenares de muertos y poblaciones asoladas. Los fondos que superaron el azote de la naturaleza no pudieron resistir la capacidad de destrucción humana. La Guerra de Independencia dejó muy afectada la biblioteca de La Rábida, que posteriormente fue prácticamente abandonada. Testigo de excepción del estado en el que se encontraba a comienzos del siglo XIX fue Washington Irving. El viajero romántico norteamericano estuvo en tierras onubenses en agosto de 1828 siguiendo los pasos de Colón. Tras contactar con los descendientes de la familia Pinzón y visitar La Rábida escribió: “Nos comunicaron que los archivos habían sido totalmente destruidos por los franceses y que sólo les quedaba un sucinto memorial escrito por el fraile más joven, el cual había leído los archivos en profundidad, y en el que se recogen varios detalles relativos a las negociaciones de Colón en Palos, a su visita al Convento y a cuando su expedición se hizo a la mar. Sin embargo, por lo que se me dijo, me dio la impresión de que todo lo contenido en los archivos había sido sacado de Herrera y de otros conocidos autores”. Al deterioro de la Guerra de la Independencia se sumó años después la desamortización de Mendizábal, lo que dejó La Rábida prácticamente en ruinas hasta que a medios del siglo XIX recuperó la atención y fue objeto de restauraciones con vistas al IV Centenario del Descubrimiento. Como es de esperar todos estos episodios produjeron la pérdida de importantes documentos y bienes bibliográficos. A pesar de ello, el cuidado y el esmero de sus responsables ha permitido tanto la supervivencia del monasterio como de su biblioteca con unos fondos actuales entre los que hay volúmenes modernos, colecciones diversas y algunos libros que remontan al siglo XVIII, pero de escaso valor histórico. Todos ellos se enfrentan hoy en día además a la dificultad de su conversación en un espacio que sufre el azote de la humedad. Los esfuerzos humanos para su mantenimiento y las ayudas públicas que reciben permiten su existencia como espacio para el recuerdo.

Como otros muchos de toda España, el monasterio de La Rábida fue desamortizado a mediados del siglo XIX, y los franciscanos y sus bienes trasladados. Como consecuencia de ello, Felipe del Pozo, director del Área CRAI de la UNIA, señala que «es, desde unas décadas antes del IV Centenario (1892), cuando se impulsa la restauración del monumento, y no será hasta 1920 cuando el estado español ceda las instalaciones de nuevo a los franciscanos. Pero antes, en 1914 le había cedido también parte de las instalaciones de la planta superior a la Sociedad Colombina de Huelva. Esto es, la Sociedad Colombina tuvo en principio preferencia sobre la orden franciscana en el uso de ese edificio que ya era propiedad pública y cuya reforma y restauración se había pagado con recursos del estado”. Finalmente, “por la vía de los hechos consumados, ya en los años 40, el uso eclesiástico se impuso por el civil, pero la Sociedad sí pudo dejar allí su antiguo archivo y biblioteca (que se inician en 1880) en el monasterio”. Del Pozo detalla que “en la actual biblioteca del monasterio se encuentra todo un poco mezclado. Existen algunos libros eclesiásticos que trajeron los franciscanos en 1920 y años siguientes (y que no tienen relación con los que habría antes); los libros que los franciscanos han ido acumulando en los últimos 70-80 años por donaciones y cuya temática es muy variada; y la comentada biblioteca (y archivo) de la Sociedad Colombina”. Sobre estos últimos fondos “trabajamos nosotros, y que es que realmente puede vincularse directamente a la historia y a la sociedad de Huelva”.

La Sociedad Colombina es una asociación hispanoamericanista, posiblemente “la más antigua de España (creada en 1880). Hubo otras asociaciones de este tipo en España pero la Colombina centraba sus actividades en la defensa y promoción de los denominados Lugares Colombinos (La Rábida, Palos de la Frontera, Moguer y Huelva) y en la reivindicación de las vinculaciones onubenses con América, y en concreto con el Descubrimiento”. Desde sus primeros años mostró especial interés en construir y dotar una biblioteca (además de un museo e incluso fundar una universidad). En estos años que transcurren desde 1880 hasta la Guerra Civil la Sociedad mantuvo una política bibliotecaria activa, que fue modificándose con el tiempo, para generar una colección (monografías y revistas) mediante la planificación del intercambio y de las adquisiciones. Se desarrollaron planes (con mayor o menor éxito) y se puede hablar de un fondo o colección bien definidos que muestran la actividad del americanismo español de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Para Felipe del Pozo, “aquí radica su interés. La biblioteca no sufrió aportes en años posteriores, ya que la Sociedad abandonó su proyecto bibliotecario. La colección de la Biblioteca de la Colombina es la ‘fotografía’ de una época de la producción cultural, intelectual y política del hispanoamericanismo español durante 50 años”.

​Los principales documentos de sus archivos están hoy custodiados por lo tanto por la Universidad Internacional de Andalucía y en algunas colecciones privadas. Sin embargo, el edificio conserva intacta su esencia. En La Rábida: Breve historia de dos bibliotecas Felipe del Pozo, en el marco de la obra Huelva y América: Cien años de americanismo: Revista La Rábida (1911-1933) que coordinó Rosario Márquez, se detalla qué y cómo se digitalizó en su momento el archivo para su conservación y estudio. Según recuerda Del Pozo, “básicamente trabajamos sobre la biblioteca (y el archivo) de la Real Sociedad Colombina de Huelva (entidad privada que sigue existiendo). Ellos tuvieron que autorizarnos y acordar el proceso, pues son los propietarios de ese material (de archivo y de biblioteca)”. Hoy están depositados en el monasterio, y tiene una razón histórica.

El responsable de la conservación de la biblioteca del monasterio cuando se escribió este reportaje, fray Juan Antonio, explica que “toda biblioteca de un monasterio suele tener tres temáticas fundamentales: libros sobre teología y religión, sobre la propia congregación y sobre el entorno en el que se encuentra el templo”. La realidad, como incide Del Pozo, es que “para 1920 cuando el estado cede a los franciscanos el monasterio restaurado los únicos libros que había allí eran los de la Real Sociedad Colombina Onubense”.

Hoy la biblioteca de La Rábida es un lugar de recuerdo de un pasado que vio forjar entre sus muros acontecimientos clave, pero las dificultades actuales para la conservación del modesto legado que pervive. Para custodiar su recuerdo más valioso surgió el Fondo Histórico de La Rábida, que incluye documentos (textos, imágenes y en un futuro, audiovisuales) relacionados con La Rábida y con el Americanismo. Surge en 2009 a partir de la digitalización en varias fases de los fondos de la biblioteca y el archivo de la Sociedad Colombina Onubense, que están depositados en el Monasterio de Santa María de La Rábida, situado en Palos de la Frontera, Huelva. Este material constituye el fondo principal al que se han ido agregando diferentes colecciones procedentes de los fondos propios de la Biblioteca de la Universidad Internacional de Andalucía y de acuerdos alcanzados con otras instituciones como el CSIC (Biblioteca de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos, Sevilla).

Felipe del Pozo destaca que “la idea de crear un fondo americanista específico surge en 2008-2009 en la Biblioteca de La Rábida de la Universidad Internacional de Andalucía”. El proyecto, como el de otras bibliotecas, era preservar y difundir fondos propios. La biblioteca universitaria en La Rábida surgió en 1943 con los primeros Cursos de Verano “así que disponía de algunas obras americanistas de fines del siglo XIX que no habían sido aún digitalizadas en esos años. Además, desde los 90, la biblioteca había ido adquiriendo ejemplares de temática americanista y colombina editados en el siglo XIX y principios del siglo XX”. Otro fondo relevante fue “las once ediciones de las ‘Jornadas de Andalucía y América’ que se celebraron en la antigua Universidad Hispanoamericana de Santa María de La Rábida entre los años 1981 y 1992. Desde el punto de vista académico y científico, las jornadas aportan 342 artículos y ponencias sobre la historia de las relaciones entre Andalucía y América (desde el siglo XVI al siglo XX)”.

Con el objetivo de ampliar horizontes y con la coordinación de Rosario Márquez, de la Universidad de Huelva que además apoyó financieramente, “se llegó a un acuerdo con la Sociedad Colombina de Huelva y el Monasterio de La Rábida para digitalizar la revista mensual La Rábida: Revista Colombina Iberoamericana (Huelva, 1911-1933). Esta publicación seriada había sido publicada por dicha Sociedad (fundada en 1880) durante dos épocas diferentes y alcanzó 232 números”. Felipe del Pozo recuerda que cuando comenzaron los trabajos “nos dimos cuenta de que el proyecto debía ampliarse ya que la Biblioteca de la Sociedad (que había ocupado el Monasterio desde 1914 hasta los años 30 del siglo XX, y que había quedado allí en depósito) era mucho más rica y amplia de lo que suponíamos. Incluía una colección de fondos bibliográficos americanistas, tanto monografías como publicaciones seriadas (algunos títulos se entraban prácticamente completos); actas y otros documentos de Archivo de la Sociedad Colombina”. El trabajo de digitalización se realizó en dos fases 2010 y 2012, y el de incorporación de los fondos al Repositorio terminó en 2014.

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