Miles de onubenses reciben a Carolina Marín con aplausos y al son de la salve rociera

Los onubenses se vuelcan con Carolina Marín

Carolina Marín saluda desde el balcón del Ayuntamiento

Carolina Marín firma en el libro de honor del Ayuntamiento

Carolina Marín en la recepción

Carolina Marín llegada Ayuntamiento okCarolina Marín Elenaa Tobar ok Miles de onubenses han abarrotado este jueves la Plaza de la Constitución de Huelva para recibir entre aplausos y vítores a la campeona olímpica de bádminton en los último Juegos Olímpicos de Río. Marín ha sido recibida también bajo el son de la salve rociera interpretada por los coros de las hermandades de Huelva y Emigrantes.

Desde el balcón del Ayuntamiento, la deportista se ha dirigido a los presentes con palabras de agradecimiento a todo su equipo, sus compañeros de entrenamiento, a sus padres, a toda su familia y a los onubenses.

“Gracias Huelva. Hoy podemos decir que Huelva es de oro. Para mí es un orgullo mostrar esta maravillosa medalla a todos vosotros, porque sé que desde casa me habéis estado empujando y eso lo noto cuando estoy dentro de la pista”, ha manifestado la campeona.Carolina Marín balcon Ayuntamiento ok

Carolina Marín también ha tenido un recuerdo para sus padres, Gonzalo y
Toñi, por dejarla salir con 14 años «a 600 kilómetros de distancia» algo que ha sido «decisivo» para el objetivo de lograr una medalla olímpica, algo con lo que «siempre había soñado».

«Para mi es un orgullo mostraros esta maravillosa medalla a todos vosotros porque se que desde casa me habéis estado empujando y eso lo noto cuando estoy dentro de la pista», ha Carolina Marín oro olímpico Ayuntamiento 2 okañadido la campeona, quién ha concluido su discurso con la frase: «Hoy podemos decir que Huelva es de oro».

Después del multitudinario recibimiento Carolina Marín ha atendido a los medios de comunicación donde ha asegurado que no se esperaba «un recibimiento con tantísima gente» por lo que ha aseverado que se siente «super orgullosa de que tanta gente haya sacado tiempo para estar conmigo».

La campeona también ha señalado que hace algún tiempo le parecía «imposible» que más de dos millones de Ambiente balcon Ayuntamiento Carolina Marín okpersonas pudieran ver un partido de bádminton por televisión a lo que ha añadido que no tiene «palabras» para agradecer ese apoyo.

Carolina Marín también ha señalado que desde que se marchó a Madrid se fue con la ilusión de ser «la mejor de todas y la número uno» algo que ha conseguido «a base de mucho trabajo y mucho sacrificio», pese a todo, la campeona olímpica ha asegurado que tanto esfuerzo «ha merecido la pena».

La campeona olímpica ha añadido que aunque es imprevisible conocer lo que puede durar su carrera deportiva, Carolina Marín balcón Ayuntamiento 3 okespera «completar al menos dos ciclos olímpicos más» y ha aprovechado para pedir más apoyo de las administraciones y los patrocinadores. La volantista onubense ha indicado que actualmente puede vivir del deporte porque «no tengo muchos gastos», pero que desde luego «no es comparable con lo que ganan las jugadoras asiáticas». Para Carolina Marín, el deporte del bádminton «sólo tiene reconocimiento durante los juegos olímpicos y hay que apoyarlo todo el año».

En este tributo de la ciudad, la primera teniente de alcalde, Elena Tobar, ha hecho entrega a Carolina Marín de una Carolina Marín fandango oro okplaca conmemorativa de su participación en las Olimpiadas, una bandera de Huelva y una bandera olímpica.

Por su parte, la teniente de alcalde, Elena Tobar, ha destacado entre los valores de la joven onubense su “gran humildad, esfuerzo, constancia, valentía, el coraje que ha demostrado año tras año hasta llegar a ser lo que en estos momentos es, un ejemplo, no solo para todos los onubenses, que le llevamos en el corazón, sino para tu país, al que ha representado, llevando el deporte onubense y español a lo más alto. Queremos agradecerte, Carolina, esa enorme felicidad que nos has dado. Cuando te subiste al pódium, todos los onubenses estábamos contigo y hoy es el pueblo de Huelva el que quiere que sientas ese calor. ¡Muchas gracias, Carolina!