Opinión

Puigdemont se ríe de todos, otra vez

Los Mossos despliegan la Operación Jaula para intentar detenerlo 
Puigdemont
photo_camera Puigdemont en una reciente imagen

Puigdemont se ha vuelto a reír de todos. Ha reaparecido esta mañana en Barcelona, ha paseado tranquilamente por sus calles y ha dado un discurso donde ha dicho que nadie la va a callar, y que lleva siete años sufriendo una represión durísima. Y después ha desaparecido. Nadie sabe donde está.

Por ello, se ha activado la Operación Jaula por parte de los Mossos d'Escuadra con la intención de detenerle para que haga frente al delito de malversación del que se le acusa, y por el que no le ampara la ley de amnistía recientemente aprobada en su honor.

Sobra decir que, una vez más y esto empieza a dejar de ser noticia, hemos vuelto a hacer el ridículo.

Y solo hay un responsable de este esperpento, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que para garantizarse su continuidad en la poltrona le permite a este señor lo que haga falta.

Y mientras tanto, los ciudadanos, seguimos pagando las consecuencias de todo este paripé. Como ejemplo de todo ello, la queja de la Asociación Española de Consumidores, que ha lamentado el caos provocado esta mañana por la Operación Jaula.

Y es que dicha operación está provocando importantes retenciones de tráfico en las vías de salida de la ciudad, pudiendo ocasionar importantísimos perjuicios a los consumidores que, por ejemplo, hayan perdido viajes en avión o tren.

Las imágenes ofrecidas por los medios de comunicación han mostrado al expresidente catalán paseando tranquilamente por las calles colindantes a esa concentración y protagonizando un mitin ante, según algunas fuentes, unas 2.500 personas.

¿Por qué no ha sido detenido en ese momento, ha habido falta de previsión por parte de los Mossos o es que realmente existía orden de que se le dejara escapar?