Opinión

El daño irreversible que podría causar Teresa Ribera al campo, el mar y la UE

En caso de que fuese nombrada comisaria europea de Medio Ambiente, Océanos y Pesca
Teresa Ribera en una reciente comparecencia
photo_camera Teresa Ribera en una reciente comparecencia

Más allá de las sombras de corrupción que la acechan y que a su vez sobrevuelan, a modo de investigaciones judiciales, su gestión por un caso de posible fraude de Fondos Europeos, es un hecho que, en el ejercicio de sus responsabilidades, ha demostrado sobrada incapacidad en cuestiones tan trascendentales como la energía y el gas, en los ámbitos español y europeo, en ambos casos con notables efectos negativos en política internacional, económica y social, además de acentuar nuestra dependencia energética de Rusia, con una evidente incapacidad para tener, explicar, mantener y defender una posición sólida alineada con los intereses y necesidades de España y Europa, como en los casos de la crisis con Argelia por su cambio de posición con el Sahara, gasoducto a Alemania, o con la energía nuclear, entre otros).

Conocida es su posición de extremo con la llamada “Ley de Restauración de la Naturaleza” pilotada por el ahora eurodiputado y anterior Secretario de Organización del PSOE, César Luena, ¿Que habremos hecho los españoles para tener que soportar los efectos tan perversos y dañinos, cuando no la corrupción de los Secretarios de Organización socialistas? Iniciativa polémica por lo insólito de su tramitación en el fondo y en la forma, con el auspicio del socialista holandés Frans Timmermans y que a la postre ha salido adelante 'in extremis' con una judicializadla e irregular votación de última hora de la representante de Austria, desautorizada y denunciada por su propio Gobierno, veremos. Una ley muy del estilo Ribera-Sánchez, deliberadamente impuesta a quienes tienen que soportarla y que antes han sido convenientemente obviados, señalados e incluso sibilinamente o no, directamente criminalizados, generalmente sectores que son reconocidos motores productivos de las zonas rurales ligados a la producción agraria y ganadera que organizan su modo de vida, nutren los pueblos de empleo y recursos económicos para sostener la población al territorio mientras producen alimento para todos.

¿Qué hubiésemos hecho sin ellos en la pandemia de la Covid verdad?, por que existe y se alimenta la extraña creencia de que en las zonas rurales subsiste gente ruda, muy de derechas, incluso facha o de ultraderecha, que envilecidos, sólo quieren enriquecerse a costa de esquilmar los recursos y el medio en el que viven, una especie de suicidio consciente que la mirada políticamente generada y demoscopicente testada, tiene orientada hacia las zonas rurales y que anida en los distritos electorales donde los asesores de turno marcan los votos a captar y los escaños a alcanzar para gobernar.

No albergo ninguna duda de que este es el modus operandi del partido en el que también forma parte de su dirección federal la Ministra Ribera, una muestra más de la búsqueda de la socialdemocracia por agarrar nuevas banderas para tener discurso y poder confrontar y platicar a la sociedad y la política, esto es justo lo que no necesita el proceso de construcción europea en el que creo y que ha hecho levantarse y lo hará, a los agricultores, ganaderos, pescadores, productores, comercializados y cazadores por toda Europa y que da alas a los populismo desde el populismo.

Una Ministra que no cumple con lo dispuesto en Proyecto Doñana 2005 que se aprobó con el Decreto 7/1999 y que sirvió a España, tras el desastre de la rotura de la balsa de Aznalcóllar, para con vender a la Unesco y la Unión Europea de que se restablecería el equilibrio hídrico de Doñana rompiendo los muros que se levantaron para impedir el avance de las aguas negras al Espacio Natural, restableciéndose el flujo de agua a través del Brazo de la Torre al acuífero 27 y las marismas y no se hace.

Ciervos en Doñana

Una ministra que no ha dudado en alinearse en sus redes con extremistas y radicales que dicen defender al Medio Ambiente, que nos insultan y criminalizan, a la vez que trata de forma displicente a los agricultores del ámbito de Doñana que defienden su forma de vida y el pan de sus familias y que no son de su cuerda no habiendo sido nunca sobornados por su Gobierno a través de la CHG.

Una ministra que no cumple con la Ley y sin voluntad política para ejecutar las infraestructuras y proyectos contenidos en ella y que son esenciales para la preservación del Medio Ambiente y la forma de vida de cientos de miles de personas.

También son conocidas sus manifestaciones contra la independencia judicial y el ataque a jueces como García Castellón, o sus declaraciones y calificativos dedicados a líderes políticos de la oposición, presidentes de Comunidades Autónomas en las que su partido no gobierna, como fue el caso del Presidente Juanma Moreno, al que llamó “cínico” y “señorito” entre otras cosas, o sobre los ciudadanos que en ellas vivimos, sonado fueron sus irresponsables e impropias declaraciones y adjetivos hacia los andaluces, Huelva y los agricultores, bien directamente o claramente a través de los medios al servicio del Gobierno, o en su propia cuenta de X dónde no dudó en secundar junto al presidente del Gobierno una campaña orquestada desde el ecologismo radical alemán con nexos con el SPD contra el fruto rojo onubense, lo que sobradamente ejemplifica con hechos unas malas formas y proceder que no son propias de un Comisario europeo responsable de unas materias ten importantes y tan delicadas.

Forma parte importante de un Gobierno dividido y enfrentado a la deriva que amenaza con su comportamiento contrario a los valores de la Unión en sus elementos más esenciales y que da cobertura a delincuentes porque necesita mantenerse en el poder, siendo también en su política interior y exterior un notable elemento desestabilizador de la propia unión, incapaz en la mayoría de los casos de adoptar y marcar una posición única y sólida respectó a cuestiones y decisiones de política exterior claves para la estabilidad y la integridad territorial y política de Europa y España tales como el empeño de la adopción del Catalán como idioma de la Unión Europea, su no participación en las estrategias militares contra los piratas hutíes, sus inexplicadas políticas con y hacia Marruecos y el Sahara, tensiones con Argelia, la invasión de Rusia de Ucrania y el necesario apoyo a esta o el posicionamiento para con el restablecimiento de la democracia en Venezuela y el fin de la dictadura, o el conflicto Árabe Israelí o las innecesarias tensiones con los Estados Unidos de América.

Para mí, sería demoledor si fuese Comisaria de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, al igual que para nuestros sectores productivos, preservación de Doñana y el proceso de construcción europea, donde se necesitan soluciones y no la generación de más problemas. Espero que el Grupo Popular Europeo, y el importante peso que ahora si tiene el Partido Popular español en él, lo impidan por que de no ser así a los problemas que ya hoy tenemos, habrá que añadir los problemas que nos va a generar seguro Teresa Ribera.