El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha mostrado su disposición a convocar a los andaluces para reclamar una financiación justa y equitativa para Andalucía y por la igualdad y solidaridad entre españoles, habida cuenta de que el Gobierno de Sánchez no atiende a las justas reclamaciones de Andalucía relacionadas con el sistema de financiación que ya en 2009 acordó el expresidente Zapatero con el líder del secesionismo catalán de extrema izquierda, Carod Rovira (ERC) para toda España ¿Te suena de algo comparando con la situación actual del Gobierno de Sánchez y los recientes acuerdos con ERC y Junts? y que hurta a los andaluces 1.500 millones de euros al año desde entonces 22.500 millones de euros hasta hoy aproximadamente. Reclamación que el mismo PSOE-A lideró en 2018 en el Parlamento de Andalucía tanto desde el Gobierno, como desde el Grupo Parlamentario que sustentaba al Gobierno de Susana Díaz y siendo la consejera de Hacienda la ahora Ministra María Jesús Montero, claro que eso era cuando gobernaba Mariano Rajoy y gobernaban en Andalucía, por que después, tras la moción de censura que dio el Gobierno de España que sufrimos a Pedro Sánchez, cayó en el olvido. Lo sé muy bien, yo estaba allí.
Más allá de las formas, la actitud y los hechos del proceder del Gobierno de Sánchez con respecto a las reclamaciones de Andalucía, que son displicentes y graves, está el día a día, absolutamente condicionado por la no satisfacción de las mismas, en la gestión diaria e impulso de las políticas que nos afectan a todos, y por descontado a los onubenses, y que tienen que ver con la sanidad, educación, dependencia, políticas sociales e impulso a la actividad socioeconómica de Andalucía entre otras. Es tan sencillo como que los privilegios que, para mantenerse en el poder Pedro Sánchez, negocia y acuerda con sus socios en País Vasco y Cataluña, además de pagarlos todos en términos económicos y de cohesión territorial, política y social, cuando no de imagen exterior, los pagamos todos. Lo que se va a dar de más con el “cupo catalán” a Cataluña, además de ir a una deuda indecente que soportaran nuestros hijos y nietos lastrando su futuro, saldrá de la caja de todos. No albergo ninguna duda de que será a costa de los andaluces y por ende de los onubenses a modo de merma de recursos y parálisis de servicios, actividad y proyectos vitales, decisivos, importantes y necesarios para sostener nuestro estado de bienestar e impulsar el desarrollo económico y social de una provincia que atesora un potencial lastrado y trabado por la consabida inacción y falta de voluntad política a la que se suma la carestía de recursos destinados para ello y ahora la pérdida de confianza en el futuro, es un hecho de que con malas excusas e insoportables promesas, se alejan en el tiempo las soluciones a nuestros problemas, demandas y necesidades que desaparecen de las agendas políticas y legislativas por más que algunos se esfuercen en hacer parecer lo contarlo en una especie de espejismo silencioso y cómplice, paralizante que nos sume en ese letargo en bucle del que nunca saldremos con la pasividad, es el momento de volver a las calles a reclamar lo nuestro con dignidad, determinación, orden y contundencia ante las tropelías de un Gobierno y un presidente que sufrimos un día sí y el otro también.
¿Alguien cree, por ejemplo, que ahora, en este contexto y en breve, comenzarán las obras de desdoblamiento del Túnel de San Silvestre o la Presa de Alcolea? ¿Alguien cree que tenemos más cerca el paso del AVE Sevilla- Huelva-Faro, el tercer carril de las A-49, el desdoblamiento de la N-435 o la ejecución del Aeropuerto Cristóbal Colón?, por ejemplo, ¿De dónde pensamos que se financian infraestructuras sanitarias como el Hospital Materno Infantil o los Chares?.
La estrategia consiste en cerrar el grifo a las Comunidades Autónomas en las que no se gobierna para además hacer oposición aludiendo al desastre en la gestión, metiendo de paso por en medio a alguna en la que si para esquivar el argumento del sectarismo. Mientras, utilizamos esos recursos, que en ellas no empleamos, en satisfacer las insufribles exigencias de los que mantienen en el poder a Sánchez, atornillado pese a todo, en el sillón de la Moncloa, desde el soberanismo vasco y catalán a los populismos, y ante eso, y el desprecio absoluto al interés general, los problemas, necesidades y anhelos de los ciudadanos, la concesión de privilegios y la ruptura de la igualdad y solidaridad entre españoles, tensionado el modelo de convivencia que, devenido de la Transición, la CE 1978 y la aprobación de los estatutos de autonomía, nos ha traído la mayor época de estabilidad y paz en la historia reciente de España, todo ello en perjuicio claro a los andaluces y a los onubenses, me revelo democráticamente, también en la calle. Por todo ello y por mucho más, creo necesario salir a la calle a exigir lo que nos corresponde en el trato y en los recursos que necesitamos y nos pertenecen.