El espectáculo que hemos tenido que soportar los ciudadanos hoy con la vuelta, mitin amenaza y desaparición de Puigdemont, no es más que la materialización de un pacto en Waterloo entre los emisarios del PSOE de Sánchez, el fugado y ERC a tres bandas pero bilateral, coordinado desde Moncloa con la aquiescencia imprescindible del Ministerio del Interior.
Sánchez ha conseguido lo que quería, gobernar Cataluña con el PSC de Illa para continuar alimentando el relato mentiroso de la reconciliación y la apertura de una nueva etapa de concordia, ERC continúa rompiendo nuestro modelo de país demoliendo los pilares de la solidaridad e igualdad entre españoles, que nos dimos en el pacto constitucional, así como leyes orgánicas claves para mantener fuerte la arquitectura institucional en defensa de los Derechos Fundamentales y el equilibrio territorial, además del otorgamiento de privilegios económicos, competenciales, simbólicos y mediáticos, consiguiendo la posibilidad de no salir, de forma traumática, del poder dejando tirada a su gente para apaciguar las aguas revueltas que ya tienen a nivel orgánico, es lo que yo llamo anestesia con lentejas. Puigdemont y Junts han podido tener su momento de gloria impune, además de que solo la mesa de camilla en la que se llevan entre manos toda suerte de tejemanejes, sabe lo que se cuece.
Sánchez cree haber ganado manejando ahora al secesionismo supremacista y excluyente de extrema derecha de Junts liderados por el inestable y bien sostenido Puigdemont, así como al secesionismo de extrema izquierda de ERC por separado, también ofreciéndoles lo mismo, un referéndum pactado para Cataluña rindiendo por el camino a todo un país, su proceso de transición a la democracia, el pacto constitucional de 1978, la solidaridad e igualdad entre ciudadanos libres e iguales, el imperio de la Ley como piedra angular del estado de derecho, la cohesión territorial, el modelo y la forma de estado y de gobierno y la imagen interna y externa de España. Todo con la connivencia de todos y cada uno de los responsables del PSOE a todos los niveles. No tengo tan claro que acabe ganando Sánchez, ni siquiera a medio plazo, lo que si tengo claro es que pierde España.