Primeros auxilios

Una chica de quince años ha muerto atragantada por un bocadillo. Ha sucedido en un Instituto de Enseñanza Secundaria en Jaén, ante la mirada desesperada de profesores y compañeros que no han podido hacer nada por salvar su vida.

Aquí es cuando te paras y cavilas sobre algunas cosas: para qué necesitan los alumnos saber el clima y la vegetación de lugares peregrinos del mundo, las perífrasis verbales, las raíces cuadradas con decimales, el peso de la molécula Pascual y el color de ojos de la madre que nos parió, si nadie en un centro educativo sabe practicar una simple maniobra llamada Heimlich que hace a las personas atoradas soltar lo que las asfixia.

Reniego de este sistema educativo ausente de humanidad, que no contempla introducir asignaturas como la de Primeros auxilios, porque total, para qué.

Mejor seguimos enseñando Historia egipcia, que es más útil. Pobre chiquilla, qué muerte tan absurda, como la de miles de personas que fallecen en España por cosas así.

Ojalá este suceso tan dramático haga reflexionar a los pedagogos de sillón y cambien, de una vez por todas, estos contenidos obsoletos y casi siempre poco prácticos que imperan en el currículum educativo.