La ecologista onubense Cristina Mariño, galardonada por 'Camino al Rocío sin barreras 2023'

Cristina Mariño se esfuerza e implica diariamente en la defensa del medio ambiente onubense. Además, colabora en iniciativas solidarias y en el desarrollo de proyectos turísticos y culturales que favorezcan la imagen de Huelva.

Desde el 2015, la ecologista onubense, se esfuerza por ofrecer alternativas turísticas que hagan despegar a la provincia de Huelva, creando propuestas originales y viables.

Por otro lado, Cristina es coordinadora de la Asociación "El Burrito Feliz", la cual fue invitada a participar en el proyecto Camino al Rocío sin barreras 2023, donde se desplazaron a la aldea almonteña colectivos de personas que tenían algún tipo de limitación.

Mariño afirma que, para su grupo de trabajo, es "un orgullo y un aliciente para seguir peleando por la provincia, el observar cómo un grupo de personas puede dar tanto por los demás y pedir tan poco a cambio".

“Es la idea más humana y gratificante a la que nos han invitado a colaborar, y no tengo palabras para agradecer al Presidente de la Asociación Camino del Rocío Sin Barreras, José Fernández Écija, el habernos concedido el honor de colaborar en este gigantesco esfuerzo que están llevando a cabo”, afirma Cristina Mariño.

En el intento de favorecer la protección, y recuperación, de Doñana, la Asociación "Mujeres por Doñana", en la que se encuentra Cristina, trabajan día a día. Están llegando a una "revolución eco-mediática", tanto es así que, la prensa europea se hizo eco de una noticia de Cristina y su equipo femenino, en la que solicitaban a Greta Thunberg que su país, Suecia, "pagara a España los enormes gastos económicos resultantes del desastre de la empresa nórdica Boliden en el entorno de Doñana".

Pero el trabajo y esfuerzo de estas mujeres no se limita al territorio onubense, también trabajaron en la idea de trasladar el famoso ficus de la parroquia de San Jacinto de Sevilla al entorno natural, en el caso de que no pudiera seguir en su ubicación actual.

La idea que propusieron en relación al ficus sevillano fue recogida por el alcalde, Antonio Muñoz, el cual convocó a Cristina Mariño a una audiencia personal para escuchar su propuesta.