Las 'marcas blancas' están copando la cesta de la compra de alimentos de los españoles, que según las estadísticas, roza el 60% de lo que compramos a diario.
La subida de los precios y la calidad de estos productos hace que se genere un cambio de hábitos en el consumidor que pasa de las marcas tradicionales a las blancas por su menor coste.
La cesta de la compra nos sigue trayendo dolores de cabeza y es que no para de subir el precio generalizado de los alimentos, según las estadísticas en 2024 ya es un 22% más cara que hace tres años.
Este caldo de cultivo hace que la demanda se dispare hacia las conocidas como 'marcas blancas' o marcas de distribuidor que ya rozan cerca del 60% de los alimentos que compran los españoles.
Los productos de limpieza y droguería son los que lideran la lista en cuanto al consumo de 'marcas blancas' acercándose al 65%.
A pesar de que inicialmente algunos consumidores optaban por las 'marcas blancas' por una cuestión de precio -aproximadamente inferior al de las marcas comerciales en un 20% ahora muchos seguirán comprándola por la calidad, sabor o disponibilidad.
Por grupos de edad, los menores de 35 concentran el mayor avance en consumo de marcas blancas.
Este cambio del consumidor hacia este tipo de marcas ha supuesto un importante cambio de hábitos de consumo.
Según un reciente estudio de consumo en los últimos cinco años han desaparecido de los estantes de las seis firmas principales de supermercados más de tres mil productos de fabricante, frente al incremento de cerca de 2.000 artículos de alimentación o higiene de 'marca blanca'.