Carolina Marín anuncia su retirada y Huelva despide a su gran leyenda deportiva

La campeona olímpica anuncia su adiós al bádminton profesional y no competirá en el Mundial de Bádminton que se celebrará en la capital onubense

Carolina Marín, uno de los nombres más importantes que ha dado nunca el deporte español y la mayor referencia deportiva salida de Huelva, ha anunciado su retirada del bádminton profesional. La jugadora onubense pone fin a una trayectoria extraordinaria, marcada por los títulos, por la capacidad de superación y también por el peso de unas lesiones que, finalmente, han terminado condicionando el desenlace de su carrera. A los 32 años, la deportista ha comunicado en sus redes sociales que su camino como profesional “acaba aquí”, cerrando así una etapa que la convirtió en una figura histórica del deporte mundial y en un motivo constante de orgullo para su ciudad.

La despedida de Carolina Marín no puede entenderse solo como la retirada de una campeona. En Huelva, su figura trasciende lo estrictamente competitivo. La onubense no solo llevó el nombre de su ciudad a lo más alto del bádminton internacional, sino que consiguió algo todavía más difícil: situar en la élite mundial a un país sin tradición en este deporte. Desde ahí construyó una carrera irrepetible, sostenida en la exigencia, la constancia y una ambición que durante años la mantuvo en la cima.

Sin embargo, el final ha estado marcado por el desgaste físico. Las tres operaciones de rodilla a las que ha tenido que someterse han pesado de forma decisiva en su intento de regresar a las pistas con continuidad. La última gran barrera llegó tras no poder superar una tercera rotura de ligamento cruzado, una lesión que terminó siendo definitiva en una carrera que ya había tenido que convivir con largos periodos de recuperación. La propia Carolina había reconocido en distintas ocasiones que, por encima de todo, estaba su integridad física, una idea que ahora ha terminado imponiéndose en la decisión de dejar la competición profesional.

En el mensaje difundido a través de Instagram, la deportista ha resumido el momento con palabras de despedida y agradecimiento. “Mi camino acaba aquí. Gracias a todos, porque de una u otra forma también habéis formado parte de ello. En esta nueva aventura llevaré conmigo siempre los valores que me han acompañado hasta ahora e intentaré devolver a la sociedad todo lo que me ha dado en este tiempo. Ha sido un viaje maravilloso”, ha escrito la jugadora. Con esa publicación, Carolina Marín cierra oficialmente una etapa que ha dejado una huella profunda tanto dentro como fuera del deporte.

En el vídeo difundido junto a ese mensaje, la onubense ha puesto el foco en quienes la han acompañado durante este recorrido. “Este viaje no hubiera sido posible sin cada una de las personas que han formado parte de mi equipo ni mi familia. Gracias por no haberme dejado caer nunca, por estar a mi lado y por apoyarme en los momentos más duros. Gracias por vuestro amor incondicional, por no dejarme sola ni soltarme la mano”, ha expresado. Sus palabras reflejan el componente humano de una carrera que, más allá de los éxitos, también ha estado atravesada por los momentos de dolor, incertidumbre y lucha contra las lesiones.

La retirada llega después de un palmarés que explica por sí solo la dimensión de la deportista nacida en Huelva. Carolina Marín deja el bádminton profesional con un oro olímpico en Río de Janeiro 2016, tres títulos de campeona del mundoen 2014, 2015 y 2018ocho campeonatos de Europa y el número 1 del ranking mundial. Son registros que la sitúan como una auténtica leyenda del bádminton, pero también como una de las grandes deportistas españolas de todos los tiempos.A lo largo de su carrera ha recibido reconocimientos de enorme peso institucional y simbólico, entre ellos el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2024, la Medalla de Oro y la Medalla de Bronce de la Real Orden del Mérito Deportivo, el Premio Nacional del Deporte Reina Sofía 2014 y el nombramiento como Doctora Honoris Causa por la Universidad de Huelva.