Carolina Marín acudió en el día de ayer al I Congreso Nacional de Educación Steam en Zaragoza celebrado en el Centro de Emprendimiento, Innovación y Tecnología (Etiopía).
La volantista dio una ponencia repleta de jóvenes, educadores y profesionales, como explica el diario El Español en su versión de Aragón.
La compañera Judit Macarro comenta que, la onubense hizo hincapié sobre sus experiencias personales y habló sobre su trayectoria.
La propia Marín explicó que, "las medallas son muy bonitas, pero detrás de ello hay un camino lleno de sacrificios", resumiendo a la perfección ese trabajo silencioso que no se ve de los deportistas, incluso después de haber conseguido auténticas hazañas como ella.
Además, explicó lo que significó para ella abandonar su Huelva natal para mudarse al CAR, el Centro de Alto Rendimiento en Madrid, con apenas 14 años con el objetivo de alcanzar sus metas.
Por otro lado, destacaron unas declaraciones en las que hablaba de la "importancia de todo su equipo", a pesar de que el bádminton parezca un deporte individual.
También, explicó que aprender de los errores y superar los obstáculos le han ayudado a madurar de manera "personal y profesional" y mencionó que todavía no ha cogido una raqueta desde su lesión en las semifinales de los pasados Juegos Olímpicos de París 2024.
Por último, descartó de nuevo la posibilidad de estar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, aunque sigue con la idea fija de estar en el Campeonato de Europa de 2026, que se busca que se celebre en Huelva, y donde ya ha deslizado que sería un gran momento para colgar la raqueta.



