El onubense Enrique Llimona se encuentra a menos de una semana de iniciar uno de los retos deportivos más exigentes y emotivos que se recuerdan: "Más fuerte que el miedo", un triple triatlón de larga distancia sin pausas (non stop) que desarrollará entre los días 15 y 17 de mayo en Lanzarote. Durante tres jornadas consecutivas, Llimona enlazará 3,86 kilómetros de natación en mar abierto, 180 kilómetros de ciclismo y 42,195 kilómetros de carrera a pie, coincidiendo el último tramo con el reconocido Ironman de Lanzarote.
Consultor de recursos humanos, conferenciante y escritor, Llimona ha invertido tres años de preparación para este desafío que no ha sido intentado ni logrado por nadie hasta ahora. “Soy perfectamente consciente de que desde el punto de vista físico exclusivamente no es un reto posible”, afirma el onubense, que destaca la importancia de la mente y del propósito como ejes fundamentales de su preparación: “Probablemente entran en juego la supraconciencia, el corazón o como queramos llamarlo”.
A pocos días de comenzar, Llimona se siente “agotado físicamente, pero a la vez cada día más recuperado y preparado”. Asegura estar “centrado y tranquilo” y manifiesta un profundo agradecimiento hacia todas las personas que le han enviado mensajes de apoyo y ánimo. “Los llevo a todos conmigo”, confiesa.
Más allá del reto deportivo, Llimona subraya que su objetivo tiene un marcado carácter solidario. El proyecto respalda a la Asociación Pequeño Valiente, una entidad que presta apoyo sociopsicológico a familias con hijos afectados por el cáncer. “Su trabajo es espectacular”, asegura, y recuerda que todo lo recaudado a través del dorsal virtual irá destinado a esta causa.
El lunes llegará a Lanzarote, donde visitará la sede de la asociación, colaborará en actividades en el hospital pediátrico local y mantendrá reuniones con familias beneficiarias. Además, comenzará a preparar la conferencia que ofrecerá en junio en el Islote de Fermina para continuar recaudando fondos.
Llimona lo tiene claro: “Va a ser una prueba épica. Vamos a demostrar si una persona corriente, con entrenamiento y un profundo cambio de creencias, puede superar los límites de su propio potencial”.