El PSOE andaluz se remueve tras el descalabro de los resultados de las pasadas elecciones andaluzas, en las que pasaron de 30 a 28 escaños, su peor resultado histórico.
De momento, la decisión de la ejecutiva regional, que lidera María Jesús Montero como secretaria general, ha sido la de pasar de la autocrítica en una huida hacia adelante, pero cada vez más cargos y destacados militantes, de momento en voz baja, consideran que hay que analizar cuanto antes esta debacle. Y estudiar el posible adelanto de las elecciones generales, previstas en principio para 2027.
"Hay que coger el toro por los cuernos. No podemos seguir así. Hay que hacer autocrítica y después estudiar un adelanto de las generales, que nos vamos a pique", advierte un alcalde socialista onubense.
Mientras tanto, el alcalde de Jaén, Julio Millán, el único socialista de las capitales andaluzas, ha abogado esta semana por “dar una pensada” a la posibilidad de adelantar dichos comicios con el fin de que no coincidan con los municipales de mayo del próximo año.
Millán, que es también secretario general del PSOE en la capital jiennense, ha valorado la “buena gestión” del Gobierno de la nación en esta legislatura, pero ha añadido que “a la ciudadanía se le machaca con otros muchos asuntos que no tienen que ver en la mejora diaria de la ciudadanía”.
“Esas cosas acaban incidiendo en los resultados electorales, desgraciadamente, porque hoy la política se marca también por otros acontecimientos. Y, por tanto, se tiene que dar una pensada desde el punto de vista del ámbito federal, del regional y lógicamente del provincial, y tendrán que tomar medidas quienes les correspondan”, ha dicho Millán al ser preguntado por la opción de un adelanto electoral.
Por otro lado, el secretario general del PSOE de Granada, Pedro Fernández, ha reconocido abiertamente que los resultados del 17M “no han sido buenos” para su partido, por lo que entiende que hay que realizar un análisis “en profundidad” sobre qué es lo que ha podido pasar.
Fernández, tras señalar que otras formaciones políticas de izquierdas han podido rentabilizar el aumento de la participación, ha subrayado que “este mal resultado nos lleva a estudiar causas y comprobar por qué no hemos canalizado el malestar de la ciudadanía ante la situación que atraviesan los servicios públicos en Andalucía, así como el respaldo de una parte del electorado progresista que se ha movilizado”.
“Queremos poner a punto a nuestra organización para volver a conectar con la mayoría social de nuestra provincia, transmitirle ilusión y esperanza de cara a las siguientes elecciones andaluzas y, por supuesto, a los comicios municipales y generales del año que viene”, ha expuesto.
En paralelo, la ejecutiva provincial del PSOE de Málaga ha registrado esta semana una nueva salida en un momento especialmente delicado para la organización, la de Antonio Vargas, uno de los perfiles 'fichados' por Josele Aguilar, secretario general, para reforzar la nueva etapa del partido en la provincia.
Vargas, que ocupaba la secretaría de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Vivienda, ha renunciado apenas un año después de asumir dicha responsabilidad.
De momento, desde Ferraz se deja en manos del PSOE-A la posibilidad de realizar autocrítica y se descarta, en sintonía con Moncloa, un adelanto de las generales.
Sin embargo, para algunos militantes preocupados con esta situación no se pierde la esperanza de que en el próximo Comité Federal, previsto para el próximo mes de junio de junio, se atiendan sus demandas.