Andalucía pierde peso en el Gobierno tras la remodelación de Sánchez

El peso de Andalucía en el Gobierno central ha caído en picado tras la remodelación que materializó este sábado su presidente, Pedro Sánchez.

Y es que, esto ha supuesto que el número de andaluces en el Consejo de Ministros se reduzca de cinco a tres carteras.

Permanecen el ministro de Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero (que deja la portavocía del Gobierno), y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, que es la 'cuota' de IU como socio junto al PSOE y Podemos como sostén del Ejecutivo.

La salida más llamativa ha sido la de la cordobesa Carmen Calvo, vicepresidenta primera y también ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática.

La doctora en Derecho Constitucional ha protagonizado alguno de los enfrentamientos más sonados de la legislatura con los socios del Gobierno, Unidad Podemos, sobre todo a raíz de la Ley LGTBI y los derechos de las personas transexuales. Su lugar será ocupado por Nadia Calviño.

El segundo ministro andaluz cesado es Juan Carlos Campo, hasta ahora titular de Justicia, que deja su puesto a la hasta ahora presidenta del Senado, Pilar Llop.

A todo ello hay que añadir que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, pierde la portavocía del Gobierno, aunque gana las competencias de Función Pública. No obstante, a la sevillana se le resta un relevante papel que tenía como portavoz del Ejecutivo, cargo que le daba una importante proyección de cara al futuro.

Reacciones

Entre las reacciones a dicha remodelación se encuentra la del candidato del PSOE-A a la Presidencia de la Junta, Juan Espadas, que ha considerado este domingo un "éxito" los cambios decididos por el presidente, Pedro Sánchez, y ha indicado, en relación con la salida de los andaluces Carmen Calvo y Juan Carlos Campo, que "esto no va de cuotas territoriales".

Por su lado, el presidente del PP, Pablo Casado, ha pedido a Sánchez que se vaya a su casa y que "haga el favor" de convocar elecciones porque es "el mayor lastre para España" y su "barco hace aguas".

Además, ha afirmado que es un "egoísta y cobarde", que, con el cambio en su Gobierno, hizo "una carnicería en el PSOE" y una "escabechina entre su propia gente". "Ha demostrado que no es buena persona", ha asegurado.

Casado ha realizado estas manifestaciones en Ermua (Vizcaya), a donde se ha desplazado para participar en el acto de clausura de la Escuela de Miguel Ángel Blanco.