La guerra entre Génova y Díaz Ayuso no es nada nuevo. A lo que asistimos ayer fue a la implosión de un partido en el que cada vez más militantes y simpatizantes coinciden en señalar que, tal vez, ahora sería el momento más idóneo para un congreso extraordinario que logre una dirección nacional lo más consensuada posible.
Quienes así piensan sostienen que la fragilidad de Casado y la osadía de Ayuso está llevando a la formación a un callejón sin salida y, antes de que sea tarde, debería hablar la militancia.
En este contexto, el presidente de Galicia y barón regional del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido a Casado, que se siente a hablar con Ayuso tras la polémica por el supuesto espionaje a su hermano para que no sea necesario "llegar a un congreso para solucionar un problema".
En una entrevista concedida a Esradio, el líder gallego ha señalado que "todos estamos con Casado, pero este asunto ha de resolverlo sentándose con Ayuso y dándole una solución al partido, porque el partido no merece la situación en la que está en este momento".
Feijóo ha sido meridianamente claro al asegurar que "no se puede dejar abierta esta herida para un congreso" y que cuando hay un conflicto con un presidente autonómico o con un presidente del gobierno "el presidente del partido tiene que actuar". "La dirección de un partido no está para ampliar un problema, sino para solucionarlo", ha añadido.
"Ayer nos hemos equivocado de una forma contundente y pertinaz", ha reconocido el líder de los 'populares' en Galicia, que ha apuntado que la "obligación" es pedir disculpas y dar explicaciones a los españoles y a los votantes.
Mientras tanto, Díaz Ayuso, ha insistido este viernes en que el presidente del PP, Pablo Casado, le dijo que el dossier con información sobre su hermano vino de La Moncloa y ha sostenido que ha sido el PP quien se ha dedicado a moverlo entre los periodistas.
Así lo ha trasladado en una entrevista en 'Cope', después de que en este mismo medio Casado, minutos antes, lo negase y se mostrase "sorprendido y decepcionado" con ella.
Ayuso ha lamentado que se le pida que demuestre "su inocencia" y que Casado, que la "conoce perfectamente" porque lleva 18 años trabajando en el partido, le "achaque un delito o falta de ejemplaridad".