Malestar e indignación. El secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha cargado duramente este lunes contra la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de "intervenir" la Junta de Andalucía cuando, según ha recalcado, "baja impuestos, elimina chiringuitos y crea empleo".
En concreto, el Ministerio de Hacienda ha comunicado a la Junta de Andalucía que no podrá salir a los mercados a captar financiación en 2020 por haber incumplido el objetivo de estabilidad, deuda pública y regla de gasto del ejercicio 2018, bajo gobierno socialista, y reclama al Ejecutivo de PP y Ciudadanos (Cs) que preside Juanma Moreno que presente un plan de ajuste que incluya medidas que garanticen el cumplimiento de los objetivos de estabilidad y de deuda pública.

García Egea ha afirmado que Pedro Sánchez "interviene Andalucía por ser la primera autonomía en aprobar sus presupuestos, por bajar impuestos, eliminar chiringuitos y crear empleo".
"Parece que a él solo le gusta lo que hace Torra: utilizar el dinero en embajadas, arruinar Cataluña y que las empresas huyan", ha manifestado el 'número dos' del PP en un mensaje en su cuenta de Twitter.
El Ministerio de Hacienda reclama al Ejecutivo de PP y Ciudadanos que preside Juanma Moreno que presente un "plan de ajuste que incluya medidas que garanticen el cumplimiento de los objetivos de estabilidad y de deuda pública y que sea consistente con su plan económico-financiero".
Así lo ha comunicado el secretario general de Financiación Autonómica y Local del Ministerio de Hacienda, Diego Martínez, en una carta remitida al secretario general de Hacienda de la Consejería de Hacienda, Industria y Energía de la Junta de Andalucía, Ignacio José Méndez Cortegano, fechada el pasado 5 de diciembre, una semana antes de la aprobación de los Presupuestos de la Comunidad Autónoma para 2020 en el Parlamento andaluz con los votos de PP, Cs y Vox.

Cabe destacar que dicha intervención se sustenta en el incumplimiento de los objetivos de estabilidad y de deuda pública y regla de gasto del ejercicio 2018. Esto es, del último presupuesto gestionado por el Gobierno socialista que presidía Susana Díaz, cuyas cuentas fueron elaboradas por la consejera María Jesús Montero, ahora ministra de Hacienda en funciones.
Dicha comunicación ha provocado indignación tanto en el PP como en Cs y Vox, cuyos representantes, a través de las redes sociales, no han dudado en tacharla como una medida de tipo político.
Además, el hecho de que la comunicación se haya realizado a través de una escueta carta de un secretario general en vez de por el presidente en funciones Pedro Sánchez, o la ministra María Jesús Montero, o por la Secretaría de Estado de Hacienda, es entendido desde la Junta como claro ejemplo de "deslealtad institucional".