Clara Cabrera, una joven de 25 años, perdió la vida el pasado 18 de abril tras un aparatoso accidente de tráfico producido entre la A-486 y A-484 en los municipios de Bonares y Rociana del Condado. El incidente se produjo tras el atropello de uno o dos equinos que se encontraban en la carretera.
En el vehículo viajaba también su madre. Ambas fueron trasladadas al Hospital Juan Ramón Jiménez, donde no se pudo hacer nada por la vida de la joven, falleciendo horas después.
Desde entonces, su padre, José Antonio Cabrera, no ha parado de alzar la voz para pedir justicia por su hija. Se ha señalado a los propietarios y responsables de los equinos sueltos en la carretera de Bonares y se ha exigido a las administraciones una pronta respuesta.
El alcalde de Bonares, Juan Antonio García, ha convocado a los propietarios de todos los animales equinos a una reunión que tendrá lugar el próximo jueves día 7 de noviembre a las 20:00 horas en la planta baja del Teatro Cine Colón para informarles acerca de las modificaciones de la ordenanza relativa a los animales sueltos. Concretamente, a la "Ordenanza nº 14 Fiscal Reguladora de la Tasa del Servicio de Recogida y Retirada de Animales Sueltos y Abandonados y Otros Servicios". Tal y como ha indicado el alcalde de Bonares, se va a proceder a la adaptación a la nueva Ley de Bienestar Animal "Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales" 7/2023 y al nuevo protocolo de aplicación.
La reacción al anuncio del alcalde de Bonares ha llegado de la mano de José Antonio Cabrera, donde, a través de sus redes sociales, le ha escrito un mensaje dirigido a su hija donde ha lamentado que haya tenido que morir su hija para actuar: "Has tenido que pagar con tu vida para que se vaya poniendo orden al anacronismo de dejar los equinos sueltos, Morenita Bonita". A pesar de la difícil situación por la que atraviesa José Antonio y su familia, ha querido valorar la solución que plantea el consistorio bonariego: "con tu muerte vas a salvar muchas vidas por accidentes de mulos y caballos. Mi niña, ¡cuánta generosidad!".