La alcaldesa de Riotinto conduce un patinete con dos amigas, sin cascos ni mascarillas, en un vídeo subido a la red

Siempre se ha dicho que un representante público debe, entre otras muchas cosas, predicar con el ejemplo. En este caso, seguro que muchos de los vecinos de Minas de Riotinto lo habrán pensado tras ver las imágenes que circulan por las redes sociales y que muestran a la alcaldesa, Rocío Díaz (PSOE), conduciendo un patinete eléctrico en una actitud, cuanto menos, llamativa a la par que preocupante.

Y es que, resulta que en dicho vídeo, la alcaldesa junto a lo que se supone que pueden ser dos amigas, conduce por las calles riotinteñas, de noche, sin casco de seguridad ni mascarilla antiCovid.

El vídeo, que ha llegado hasta El Avispero, fue subido a una conocida red social y después borrado.

Sin embargo, antes de que fuese eliminado, ha sido visto por personas que no dan crédito a la actitud de la primera edil.

Tras la publicación de esta noticia, la primera edil ha enviado el siguiente comunicado a Huelva Hoy:

"Ayer por la noche, tras cenar con varios amigos, dos intimas amigas mías y yo, cogimos, en lo que nos pareció un acto insignificante, el patinete eléctrico de otro amigo en común.

No fue una moto. No fue a contramano. No fue incumpliendo la normativa vial de tener que llevar casco, ya que se trata de un patinete. Y fue durante 30 segundos. Hay gente que quiere hacer daño, leña del árbol caído, y no voy a consentirlo.

Sí es cierto que no llevábamos puesta la mascarilla. Éramos tres personas de un círculo muy cercano, que estamos juntas a diario, que habíamos compartido mesa minutos antes. Las tres vacunadas contra el Covid-19.

Sé que soy un personaje público. Sé que represento a un pueblo como lo es el de Minas de Riotinto. Sé que hay actos que una autoridad -una Alcaldesa, en mi caso- no puede permitirse. Pero lo que no entiendo, y de corazón lo digo, es que se manipule una hecho como este para manchar mi imagen.

Pediré las disculpas que sean necesarias por compartir un monopatín como dos amigas. Tal es el revuelo, que me arrepiento de haberlo hecho, aunque tampoco entiendo que se me intente crucificar por algo así.

A todas aquellas personas a las que les haya molestado mi actitud, les ofrezco la más sinceras de las disculpas.

Aprenderé de este error. Me servirá para seguir madurando como persona y como profesional“.