El "asedio" de Hacienda a las casetas de hermandades en las Colombinas

El concejal de Cultura le recuerda a Montero que son entidades sin ánimo de lucro

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Huelva, Nacho Molina, ha lamentado el "asedio" del Ministerio de Hacienda a las hermandades que montan sus casetas con fines benéficos en las Fiestas Colombinas, que serán inauguradas oficialmente en la noche de este miércoles.

Molina ha recordado al ministerio que dirige María Jesús Montero, en declaraciones a esta Redacción, que se trata de entidades sin ánimo de lucro y que lo que recaudan lo destinan a sus actividades así como a ayudar a personas necesitadas. 

Por otro lado, el concejal, a través de su perfil en redes sociales, se dirige a Montero y le indica que "habiendo sido catequista en la parroquia de La O de Triana, podría entender la realidad de las Hermandades y no asediarlas".

"No hay que inspeccionar ni buscar nada -añade Molina- en las casetas de las Hermandades en Colombinas. Son gentes que se parten el alma, de forma altruista y hasta costándoles el dinero, por hacer grande a su hermandad y para ayudar a un montón de gente que no tiene para comer. Lo extiendo a todas las asociaciones de Carnaval y entidades sin ánimo de lucro que dan forma a las Colombinas y sin las que sería muy difícil que existieran".

Fuente: Ayto. Huelva
Anoche se llevó a cabo la prueba del alumbrado en las Colombinas

La publicación del concejal ha suscitado un considerable número de comentarios, entre los que se encuentra uno cuyo autor señala a la ministra que "si lo que quiere es sacar dinero que hurgue en los fondos de su partido".

También le responde a Molina la viceportavoz del PSOE en el Ayuntamiento onubense, Mari Tere Flores. "Eso no es así, amigo Nacho. No hay que confundir a la gente, menos, cuando se trata de trámites administrativos que pueden parecer complejos para quienes no estén acostumbrados a la terminología. Las hermandades o asociaciones sin ánimo de lucro que lleven las casetas los propios hermanos o socios, no tienen ningún problema. Tienen que seguir haciéndolo como hasta ahora. A quienes se les exige más documentación es a las entidades sin ánimo de lucro, religiosas o de otro tipo, que 'cedan' la explotación de la caseta o subcontraten empresas".

También algunos responsables de hermandades, como es el caso de Rafael Domínguez, hermano mayor de La Redención, no ocultan su malestar por esta situación. "Si por colaborar con mi hermandad de manera altruista, y ya de paso, hacer ciudad en la caseta familiar de mi hermandad, me hace sospechoso para Hacienda, Inspección de Trabajo y Ministerio del Interior, me confieso culpable. Yo y todos mis hermanos. Para los que no sepan el funcionamiento económico de las hermandades, decirles que somos asociaciones, sin ánimo de lucro, con un índice de transparencia brutal. Nuestras cuentas son revisadas por nuestros hermanos, por nuestros directores espirituales y posteriormente por la autoridad eclesiástica. No creo que nadie pase tantos filtros".