La decisión del secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, de compatibilizar su papel como líder de la oposición en Andalucía con la portavocía socialista en el Senado ya le está pasando factura con ausencias en la Cámara Alta. Aunque las consecuencias no son del mismo calibre que el expediente contra el senador aragonés, Javier Lambán, por ausentarse en el pleno sobre la amnistía.
La coincidencia de sesiones plenarias tanto en el Senado como en el Parlamento de Andalucía está colocando en una difícil tesitura a Espadas debido a que en varias ocasiones se ha tenido que ausentar de las sesiones plenarias en Madrid porque tenía que asistir a la sesión de control al gobierno de Juanma Moreno en Andalucía.
La acumulación de cargos en el secretario general del PSOE-A está siendo denunciada en reiteradas ocasiones por el sector crítico donde ya esperan con ansias la celebración de las europeas para que el Comité Federal anuncie cambios en la federación andaluza.
La reclamación de cambios tras el 9J no quedaría sólo en la federación de Espadas pues hay medios nacionales que se han hecho eco de posibles cambios orgánicos en la estructura nacional del partido que podrían afectar a la vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero y al número tres del partido, Santos Cerdán.
En el caso de Andalucía ya han anunciado que reactivarán la recogida de firmas procedentes de militantes de base que se autoproclaman como “voz de conciencia”, y con la que se pretende impulsar cambios profundos en un PSOE que, según aseguran, “ha tocado fondo”.
Para ello exhiben el último barómetro electoral que confirma el “afianzamiento” del PP de Juanma Moreno en la comunidad andaluza y la “peor puntuación” para Espadas, destacan. Así, es probable que las reiteradas ausencias del secretario general de los socialistas andaluces en el Senado puedan cambiar tras las europeas debido a la apuesta de Sánchez por recolocar a Espadas en algún ministerio alejado de la marejada del PSOE en Andalucía.